Una sonrisa cuesta poco, pero vale mucho.
Quien la da es feliz y quien la recibe la agradece.
Dura solo un instante y su recuerdo, a veces, perdura por toda una vida.
No hay nadie tan rico que no la necesite, ni nadie tan pobre que no la pueda dar.
Produce felicidad en el hogar, prosperidad en los negocios y es contrase帽a entre los amigos.
Es descanso para el cansado, luz para el desolado, sol para el triste y ant铆doto para los problemas.
No se puede comprar ni pedir prestada, tomarla o robarla, sirve s贸lo como regalo.
Y nadie necesita tanto de una sonrisa como quien se olvid贸 de sonre铆r.
Sonr铆e siempre porque la sonrisa es el mejor regalo que podemos recibir y lo mejor que podemos dar.
Si con las prisas me olvido de darte una sonrisa, disc煤lpame: ¿Tendr铆as la bondad de darme una de las tuyas?
Porque una sonrisa es la mejor c茅dula de identidad que tenemos para caminar por la vida.
Web cat贸lico de Javier: http://webcatolicodejavier. org/sonrisa.html
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