“Haced lo que 脡l os diga”. Estas palabras de Jes煤s de la narraci贸n evang茅lica de las bodas de Can谩, en las que hizo su primer milagro gracias a la intervenci贸n de su Madre, son las elegidas por el Santo Padre para meditar en la Jornada Mundial del Enfermo que ser谩 celebrada de manera solemne en Tierra Santa, el pr贸ximo 11 de febrero de 2016.
El tema elegido, indica el Mensaje del Papa, se inscribe muy bien en el marco del Jubileo extraordinario de la Misericordia. La Celebraci贸n eucar铆stica central de la Jornada tendr谩 lugar en Nazaret, donde Jes煤s inici贸 su Misi贸n salv铆fica. El Papa explica que en Can谩 “se perfilan los rasgos caracter铆sticos de Jes煤s y de su misi贸n”. Y a帽ade que la petici贸n de Mar铆a “hizo surgir no s贸lo el poder mesi谩nico de Jes煤s, sino tambi茅n su misericordia”. En la “solicitud de Mar铆a se refleja la ternura de Dios”.
El Papa indica que para nuestros seres queridos que sufren debido a la enfermedad pedimos en primer lugar la salud, pero el amor animado por la fe “hace que pidamos para ellos algo m谩s grande que la salud f铆sica: pedimos una paz, una serenidad de la vida que parte del coraz贸n y que es don de Dios, fruto del Esp铆ritu Santo que el Padre no niega nunca a los que le piden con confianza”.
De este modo, el Santo Padre invita en su Mensaje a que en esta Jornada Mundial del Enfermo pidamos a Jes煤s misericordioso “que conceda a todos nosotros esta disponibilidad al servicio de los necesitados, y concretamente de nuestros hermanos y de nuestras hermanas enfermas”. Y aunque este servicio puede resultar fatigoso, pesado, “estamos seguros que el Se帽or no dejar谩 de transformar nuestro esfuerzo humano en algo divino”. Por eso recuerda que tambi茅n nosotros “podemos ser manos, brazos, corazones que ayudan a Dios a realizar sus prodigios, con frecuencia escondidos”, “podemos ofrecer nuestras fatigas y sufrimientos como el agua que llen贸 las tinajas en las bodas de Can谩 y fue transformada en el vino m谩s bueno”.
Asimismo, el Santo Padre pide que “cada hospital o cada estructura de sanaci贸n sea signo visible y lugar para promover la cultura del encuentro y de la paz, donde la experiencia de la enfermedad y del sufrimiento, as铆 como tambi茅n la ayuda profesional y fraterna, contribuyan a superar todo l铆mite y toda divisi贸n”.
La enfermedad, especialmente aquella grave, recuerda el Papa, “pone siempre en crisis la existencia humana y trae consigo interrogantes que excavan en lo 铆ntimo”.
En estas situaciones, precisa, “por un lado la fe en Dios es puesta a la prueba, pero al mismo tiempo revela toda su potencialidad positiva”. La fe “ofrece una clave con la cual podemos descubrir el sentido m谩s profundo de lo que estamos viviendo; una clave que nos ayuda a ver de qu茅 modo la enfermedad puede ser el camino para llegar a una cercan铆a m谩s estrecha con Jes煤s, que camina a nuestro lado, cargando la Cruz”, asegura el Pont铆fice. Y esta clave “nos la proporciona su Madre, Mar铆a, experta de este camino”.
Tal y como recuerda el Santo Padre, en las bodas de Can谩, “Mar铆a es la mujer atenta que se da cuenta de un problema muy importante para los esposos”.
Mar铆a --recuerda-- descubre la dificultad, en cierto sentido la hace suya y, con discreci贸n, act煤a r谩pidamente. De este modo, el Santo Padre se pregunta en el Mensaje “¿Qu茅 ense帽anza podemos obtener del misterio de las bodas de Can谩 para la Jornada Mundial del Enfermo?”
As铆, explica que “el banquete de bodas de Can谩 es un icono de la Iglesia”: en el centro est谩 Jes煤s misericordioso que realiza la se帽al; a su alrededor est谩n los disc铆pulos, las primicias de la nueva
comunidad; y cerca a Jes煤s y a sus disc铆pulos, est谩 Mar铆a, Madre previdente y orante. Mar铆a “participa en el gozo de la gente com煤n y contribuye a aumentarla; intercede ante su Hijo por el bien de los esposos y de todos los invitados”, asegura el Pont铆fice. Y Jes煤s --a帽ade-- no rechaz贸 la petici贸n de su Madre.
Al respecto, el Santo Padre recuerda que tenemos una Madre que “tiene sus ojos atentos y buenos”,”su coraz贸n materno est谩 lleno de misericordia, “las manos que quieren ayudar”. Y esto, explica Francisco, “nos llena de confianza y hace que nos abramos a la gracia y a la misericordia de Cristo”. Del mismo modo, afirma que “Mar铆a es la Madre ‘consolada’ que consuela a sus hijos”.
A prop贸sito de los “sirvientes” que reciben de Mar铆a la indicaci贸n, el Papa indica que estos personajes an贸nimos del Evangelio nos ense帽an mucho. Porque no s贸lo obedecen, “sino que obedecen generosamente”. Si sabemos seguir la voz que dice ‘Haced lo que 脡l os diga’, Jes煤s transformar谩 siempre el agua de nuestra vida en vino apreciado.
Finalmente, pide para todos los que est谩n al servicio de los enfermos y de los que sufren, “que sean animados por el esp铆ritu de Mar铆a, Madre de la Misericordia”.