Queridos hermanos.
En estos dÃas nuestras calles se llenan de luces y color, el ambiente navideño nos empuja a la calle, hacer compras, comer, y un largo sinfÃn.
Nosotros, los cristianos, preparamos la cuna en nuestros corazones para posar sobre el al MesÃas.
Os deseo un feliz Adviento; que las luces de la Navidad no nos ensombrezca el deseo de preparar dignamente el gran acontecimiento.
FELIZ ADVIENTO