En la lectura del Deuteronomio, Mois茅s habl谩ndole al pueblo dice: “Hoy te pongo delante la vida y el bien, la muerte y el mal”. La vida consiste en cumplir y obedecer los mandatos que Dios propone, am谩ndolo. La muerte ser铆a olvidarse de Dios, escoger vivir bajo la prosternaci贸n de otros dioses.
Todo es una elecci贸n con respecto a Dios. Dios no te impone su presencia. Te propone la vida con 脡l. Sin embargo, como persona, como miembro de un pueblo o de una sociedad, has de elegir SU presencia o SU ausencia para tu crecimiento.
En muchos pueblos nace la fe en Dios, en otros va muriendo lentamente. La fe es un don que recibes de Dios, que se acepta o no en libertad. La vida que Dios te ofrece con ese don es lo que aceptas o rechazas.
Pero, ¿si he elegido la ausencia de Dios? ¿Qu茅 sentido tiene seguir ech谩ndole las culpas a ese Dios que rechazo? Probablemente sea una justificaci贸n m谩s de mis acciones. Necesito un chivo expiatorio para no cargar con las culpas de mis decisiones. Quiz谩s no acepte hasta qu茅 punto puedo llegar a soportar la crueldad del hombre. Delante de nosotros tenemos la vida y el bien para escogerlo y crecer, ¿para qu茅 optar por lo contrario?