🌊 Sonido del mar para acompañar la lectura:

Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de enero de 2019

EL CUARTO REY MAGO

Hay una leyenda que sin ser parte de la Revelación, nos enseña lo que Dios espera de nosotros.

Se cuenta que había un cuarto Rey Mago, que también vio brillar la estrella sobre Belén y decidió seguirla. Como regalo pensaba ofrecerle al Niño un cofre lleno de perlas preciosas. Sin embargo, en su camino se fue encontrando con diversas personas que iban solicitando de su ayuda.

Este Rey Mago las atendía con alegría y diligencia, e iba dejándoles una perla a cada uno. Pero eso fue retrasando su llegada y vaciando su cofre. Encontró muchos pobres, enfermos, encarcelados y miserables, y no podía dejarlos desatendidos. Se quedaba con ellos el tiempo necesario para aliviarles sus penas y luego procedía su marcha, que nuevamente era interrumpida por otro desvalido.

Sucedió que cuando por fin llegó a Belén, ya no estaban los otros Magos y el Niño había huido con sus padres hacia Egipto, pues el Rey Herodes quería matarlo. El Rey Mago siguió buscándolo, ya sin la estrella que antes lo guiaba.

Buscó y buscó y buscó... y dicen que estuvo más de treinta años recorriendo la tierra, buscando al Niño y ayudando a los necesitados. Hasta que un día llegó a Jerusalén justo en el momento que la multitud enfurecida pedía la muerte de un pobre hombre. Mirándolo, reconoció en sus ojos algo familiar. Entre el dolor, la sangre y el sufrimiento, podía ver en sus ojos el brillo de aquella estrella. Aquel miserable que estaba siendo ajusticiado era el Niño que por tanto tiempo había buscado.

La tristeza llenó su corazón, ya viejo y cansado por el tiempo. Aunque aún guardaba una perla en su bolsa, ya era demasiado tarde para ofrecérsela al Niño que ahora, convertido en hombre, colgaba de una Cruz. Había fallado en su misión. Y sin tener a dónde más ir, se quedó en Jerusalén para esperar que llegara su muerte.

Apenas habían pasado tres días cuando una luz aún más brillante que mil estrellas llenó su habitación. ¡Era el Resucitado que venía a su encuentro! El Rey Mago, cayendo de rodillas ante Él, tomó la perla que le quedaba y extendió su mano mientras hacía una reverencia. Jesús le tomó tiernamente y le dijo:

“Tú no fracasaste. Al contrario, me encontraste durante toda tu vida. Yo estaba desnudo, y me vestiste. Yo tuve hambre, y me diste de comer. Tuve sed y me diste de beber. Estuve preso, y me visitaste. Pues yo estaba en todos los pobres que atendiste en tu camino. ¡Muchas gracias por tantos regalos de amor! Ahora estarás conmigo para siempre, pues el Cielo es tu recompensa.”

La historia no requiere explicación... nosotros somos el cuarto Rey Mago y Jesús espera que le encontremos en cada persona necesitada que se cruce en nuestro camino... hoy termina el tiempo litúrgico de la Navidad... pero deseo que la Epifanía—ese encuentro con Jesús que vive en cada hermano y hermana que sufre—nos acompañe durante todos los días de este año que comienza... DTB!

viernes, 21 de diciembre de 2018

Dios con nosotros.


La importancia de un nombre en la biblia muchas veces implica una misión, en este caso, Isaías nos habla del nacimiento del Emmanuel, que significa Dios con nosotros. Porque Dios no es un ser ausente, sino que quiere estar presente en la vida de los hombres.

Dios no es un ser ausente en nuestros sufrimientos, al contrario, Dios es un ser presente en nuestra historia, padece con nosotros, sufre lo que nosotros sufrimos; así lo demostró con Jesucristo, que asumió en la cruz todo nuestro dolor. Un dolor que reúne EL de la humanidad entera.

Pero ese Dios con nosotros, es también un compromiso claro por la vida que ÉL ha creado. Un Dios con nosotros que se hace presente en el nacer y en el morir, aunque nuestros días estén contados. Hacia nosotros viene ese Dios, directo hacia nuestra esperanza. Un Dios que nos plantea retos, que nos cubre con su gracia, y hace que cambiemos de proyectos, por muchos que sean de realización personal.

¿Quién puede subir al monte del Señor? ¿Quién puede estar en el recinto sacro? El hombre de manos inocentes y puro corazón, que no confía en los ídolos. Ése recibirá la bendición del Señor, le hará justicia el Dios de salvación.  Va a entrar el Señor, ÉL es el Rey de la gloria.  Sal 23

domingo, 10 de diciembre de 2017

¡Infancia divina y feliz!

Adviento significa estar en la confianza y esperar cómo y con María. El año litúrgico comienza con el fervor del Adviento, es la expectativa gozosa de Alguien,  de Quien ha de venir, del Emmanuel, Dios con nosotros, un Dios que entra en la historia de la humanidad, para recorrer todas las etapas y compartir las ansiedades, las alegrías, los dolores, las esperanzas y las preocupaciones de los hombres y mujeres de toda la historia y de toda la humanidad.
¡Esa es la novedad del cristianismo! Dios ama tanto a la humanidad que se convierte en un miembro de ella, como cada ser humano.
Sí, el tiempo de Adviento nos hace esperar la divina y feliz infancia, la alegría del Señor que se encarna, que toma forma y abraza la aventura humana a través de la experiencia de la vida de todos los días, con la simplicidad y la inocencia de la infancia.
¡Él se hace uno de nosotros para darnos la vida divina!
Padre Joseph Bahati Bavurha
St-Loup Cammas (Haute-Garonne, France)

lunes, 22 de diciembre de 2014

Bendición de la mesa de Navidad

(se puede encender una vela)
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Señor, reunidos en esta mesa
queremos agradecerte esta nueva Navidad.
Dios la hizo posible un día,
viniendo, a través de María,
y encarnándose en ella.
Nos dio lo mejor de Él: a Jesús, el Amor.
Te pedimos que, también hoy,
venga Jesús a nuestras vidas
y se encarne en cada uno de nosotros.
Que con su presencia bendiga a esta familia,
que celebra su nacimiento
y quiere acogerlo con la mirada puesta
en su Corazón.
Señor Jesús, bendice nuestro humilde trabajo
que busca construir tu Reino.
Bendice nuestro mundo y te pedimos por todos:
por los que aún siguen con nosotros
y por los que un día tú llamaste junto a ti.
Ven a cuantos más te necesitan
como tú sabes hacerlo.
Quédate con nosotros
para que te sintamos muy cercano en el día a día y danos tu Espíritu para descubrirte a nuestro lado, en todo lo que nos toca vivir. Llénanos de tu Paz y de tu Vida.
Y ahora bendice esta comida que vamos a compartir.
Y a todos haznos participar, un día, de tu banquete junto a ti.
Gracias Señor, por esta nueva Navidad.
Amén

jueves, 9 de enero de 2014

LOS REYES MAGOS EN SU CONTEXTO HISTORICO

Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo». Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén. Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías.
 «En Belén de Judea, –le respondieron–, porque así está escrito por el Profeta: "Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel"».
Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella, los envió a Belén, diciéndoles: «Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje».

9 Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra. Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino. (Mt 2, 1-12)


-----
 Es un pasaje lleno de interrogantes, es quizás el más  misterioso, por lo menos a mí me lo parece.
En una primera lectura los llama sabios, y no reyes como decimos nosotros. El sabio en aquella época eran los astrónomos, y de hecho venían guiados por la estrella. No se dice que eran tres, sino le hicieron tres regalos: oro, signo de rey; incienso, sigo de divinidad;  y mirra, signo de humanidad.
He oído decir, pero solo es una interpretación que eran  tres como símbolo del mundo conocido hasta entonces: Europa, Asia y África, y por eso se representa a    Melchor, blanco, Gaspar, asiático, y Baltasar, negro.
¿Qué podemos decir de la estrella?   Nada, hoy la ciencia no tiene ninguna explicación;  es un cometa que pasó, lo suficientemente lento para poder guía a los sabios en camello a través del desiertos cientos de kilómetros; todos sabemos que los cometas duran como máximo uno días.
La explicación de los sabios a Herodes    de su presencia no puede ser más extraña: “ Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle. ¿de donde había sacado el convecimiento que la estrella los guiaría hasta en Niño Dios? la biblia no dice nada sobre la estrella. ¿algún otro puebla había recibido la Buena Noticia?.

En la Biblia se nos dice:  "Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel"».

domingo, 5 de enero de 2014

Tierra Santa adora al Príncipe de la Paz

Estos días, como cada año por la fiesta de la Epifanía, los cristianos de Tierra Santa celebran en Belén la visita de aquellos magos, que reconocieron y adoraron al Niño Dios. El 5 de enero, el Custodio de Tierra Santa –cabeza de los franciscanos que desde el siglo XII guardan los santos lugares-, se desplaza de Jerusalén a la gruta donde nació Jesús. Durante el trayecto, hace un
alto en el camino para saludar a las autoridades israelíes en el monasterio de Elías. A continuación,  atraviesa el muro y el check-point que separa Belén de Jerusalén y se dirige a la basílica de la Natividad, donde le reciben las autoridades palestinas y eclesiásticas del lugar. Durante la misa del 6 de enero, se muestra  la imagen de un Niño Jesús, Príncipe de la Paz, sentado en un trono junto al lugar exacto de la gruta donde nació. Después en el pesebre, se le entrega el oro, incienso y mirra en recuerdo de los presentes de los tres reyes magos. Al final de la ceremonia, los fieles besan y adoran al Niño Jesús.
 Ese Niño, Rey de los judíos, y Príncipe de la Paz, aguarda todavía hoy los regalos de todos aquellos que lo ignoran. No desea bienes o riquezas materiales, sino la conversión de sus corazones y la paz. Esa paz definitiva y duradera en la tierra que lo vio nacer, en su vecina y castigada Siria, y en el corazón de todos los hombres que ama el Señor.
El recuerdo de la Epifanía del Señor nos une hoy a tantos palestinos que, huidos de su país  como huyó Jesús, celebrarán esta fiesta lejos de su tierra; a tantos cristianos de Oriente Medio que han sido mártires en el siglo XXI; y a los nuevos inocentes, víctimas del aborto, cuyas vidas han sido truncadas, igual que las de los primogénitos que Herodes mandó matar por miedo a perder su poder. Hoy, junto a la gruta de Belén, una cripta con decenas de tumbas pequeñas mantiene viva la memoria de aquel infanticidio cruel.

La Epifanía y su recuerdo también nos llena de esperanza, porque aquellos reyes, distinguidos

entre sus iguales, supieron reconocer  y adorar con sus dones a Dios. Y porque desde entonces, la paz reina ya en los corazones de todos los hombres de buena voluntad. Aquellos que agradecidos por lo mucho o poco que tienen, lo comparten con los demásEstos días, como cada año por la fiesta de la Epifanía, los cristianos de Tierra Santa celebran en Belén la visita de aquellos magos, que reconocieron y adoraron al Niño Dios. El 5 de enero, el Custodio de Tierra Santa –cabeza de los franciscanos que desde el siglo XII guardan los santos lugares-, se desplaza de Jerusalén a la gruta donde nació Jesús. Durante el trayecto, hace un  alto en el camino para saludar a las autoridades israelíes en el monasterio de Elías. A continuación,  atraviesa el muro y el check-point que separa Belén de Jerusalén y se dirige a la basílica de la Natividad, donde le reciben las autoridades palestinas y eclesiásticas del lugar. Durante la misa del 6 de enero, se muestra  la imagen de un Niño Jesús, Príncipe de la Paz, sentado en un trono junto al lugar exacto de la gruta donde nació. Después en el pesebre, se le entrega el oro, incienso y mirra en recuerdo de los presentes de los tres reyes magos. Al final de la ceremonia, los fieles besan y adoran al Niño Jesús.
 Ese Niño, Rey de los judíos, y Príncipe de la Paz, aguarda todavía hoy los regalos de todos aquellos que lo ignoran. No desea bienes o riquezas materiales, sino la conversión de sus corazones y la paz. Esa paz definitiva y duradera en la tierra que lo vio nacer, en su vecina y castigada Siria, y en el corazón de todos los hombres que ama el Señor.
El recuerdo de la Epifanía del Señor nos une hoy a tantos palestinos que, huidos de su país  como huyó Jesús, celebrarán esta fiesta lejos de su tierra; a tantos cristianos de Oriente Medio que han sido mártires en el siglo XXI; y a los nuevos inocentes, víctimas del aborto, cuyas vidas han sido truncadas, igual que las de los primogénitos que Herodes mandó matar por miedo a perder su poder. Hoy, junto a la gruta de Belén, una cripta con decenas de tumbas pequeñas mantiene viva la memoria de aquel infanticidio cruel.

La Epifanía y su recuerdo también nos llena de esperanza, porque aquellos reyes, distinguidos
entre sus iguales, supieron reconocer  y adorar con sus dones a Dios. Y porque desde entonces, la paz reina ya en los corazones de todos los hombres de buena voluntad. Aquellos que agradecidos por lo mucho o poco que tienen, lo comparten con los demás.

Diosesis de Málaga

domingo, 8 de diciembre de 2013

Tiempo de Adviento, tiempo de atillo.

¡Con cuanto amor y ternura se prepara el atillo!. Esto solo lo saben los padres y las abuelas; hasta el último detalle para su recién nacido. El nerviosismo hace aparición en los días en que sale de cuentas la mama. Todo debe ser revisado por si se olvida algo.

El adviento es igual: preparación de la venida de Jesús  en nuestro corazón, nuestro gran gozo: El Niño-Dios. No debemos despistarnos con las luces de las calles, ni con los regalos a nuestros seres queridos: debemos dar sentido cristiano a todo ello.

Os deseo que preparéis bien vuestro atillo en vuestros corazones, que hagamos un hueco calentito para este Niño que nos va a nacer.

¡¡FELIZ ADVIENTO!!

jueves, 17 de enero de 2013

Las Navidades se acabaron


   Ya los adornos navideños se guardaron: En nuestras calles hemos pasado de las luces a los reclamos de rebajas de enero; hemos guardado el Belem en los altillos del ropero. En mi casa hemos sustituido el nacimiento por el DVD y las lucesillas que se encendian y apagaban por los compas disk. El primer día eche de menos el tintineo de las luces, estaba vacio el lugar. Pero a los pocos días ya todo me pereció normal; de vuelta a la normalidad.

    El recuerdo de la comida en familia, el reencuentro con los amigos, los regalos… poco a poco va desapareciendo el valor que durante estas fechas le hemos dado: todo vuelve a la normalidad, nuestro trabajo, nuestras obligaciones,…

    Ya   hemos visto a ese Niño Jesús ya adulto bautizándose en el Jordan, parece como si hasta dentro de un ya no podamos cerebrar la Navidad, además este año se nos viene la cuaresma muy pronto: el espíritu de la Navidad se nos ha acabado

    Los que hemos tenido la dicha de ir a Tierra Santa sabemos que en Belem todos los días es Navidad. Podemos celebrarla cada vez que un niño ríe, al admirar una flor. No podemos dejarnos influenciar por la sociedad marcada por el comercio, el laicismo, las prisas.

    Me acuerdo de un compañero de trabajo que de vez en cuando venia diciendo: “FELIZ NAVIDAD” todo el mundo decían “jeje ya esta otra vez con la misma cantinela”. Yo me despido igual:


FELIZ NAVIDAD

lunes, 31 de diciembre de 2012

Preguntas de año nuevo


Hoy comenzamos un «año nuevo». ¿Cómo será?, ¿qué espero yo del nuevo año?, ¿qué deseo de verdad?, ¿qué es lo que necesito?, ¿a qué dedicaré mi tiempo más precioso e importante?, ¿qué sería para mi algo realmente nuevo y bueno en este año que hoy comienza?

¿Viviré de cualquier manera, pasando de una ocupación a otra, sin saber exactamente qué quiero ni para qué vivo, o aprenderé a distinguir lo importante y esencial de lo que es secundario? ¿Viviré de forma rutinaria y aburrida, o aprenderé a vivir con espíritu más creativo?

¿Seguiré este año alejándome un poco más de Dios o empezaré a buscarlo con más confianza y sinceridad? ¿Seguiré un año más mudo ante él, sin abrir mis labios ni mi corazón, o brotará por fin de mi alma maltrecha una invocación pequeña, humilde pero sincera?

¿Viviré también este año preocupado sólo por mi bienestar o sabré preocuparme alguna vez de hacer felices a los demás?, ¿a qué personas me acercaré?, ¿sembraré en ellas alegría, o contagiaré desaliento y tristeza? Por donde yo pase, ¿será la vida más amable y menos dura?

¿Será un año más, dedicado a hacer cosas y más cosas, acumulando egoísmo, tensión y nerviosismo o tendré tiempo para el silencio, el descanso, la oración y el encuentro con Dios?, ¿me encerraré solo en mis problemas o viviré tratando de hacer un mundo más humano y habitable?

¿Seguiré con indiferencia las noticias que día a día me llegarán desde los países del hambre?, ¿contemplaré impasible los cuerpos destrozados de las gentes de Irak o los ahogados de las pateras?, ¿seguiré mirando con frialdad a los que vienen hasta nosotros buscando trabajo y pan? ¿Cuándo aprenderé a mirar a los que sufren con corazón responsable y solidario?

Lo «nuevo» de este año no nos vendrá de fuera. La novedad sólo puede brotar de nuestro interior. Este año será nuevo si aprendo a creer de manera nueva y más confiada, si encuentro gestos nuevos y más amables para convivir con los míos, si despierto en mi corazón una compasión nueva hacia los que sufren.

ANONIMO

viernes, 28 de diciembre de 2012

SANTOS INOCENTES DE HOY



                Desde hace 2000 años millones de niños han sido maltratados o muertos por ser seres inocentes.  Desde Herodes que mato a los menores de 2 años hasta hoy que hemos asesinado, no me gusta la palabra aborto, nada mas en el año 2012 se han asesinado a mas de 118.000 en España; se han esclavizado a menores para fabricar zapatos; hay niños guerrilleros y niñas violadas; los niños  sirven de arma en disputas entre matrimonios…

                Pero hoy quiero escribir sobre los huérfanos en Palestina. Mi madre y yo estuvimos en Tierra Santa; en Belem nos alojamos en un hotel regentado por religiosas cuya tarea está en acoger niños huérfanos de Belem y sus  alrededores. Tuvimos el gozo de entrar allí; la religiosa nos contó las situaciones dramáticas que se dan allí.

                Son hijos de madres solteras que abandonan a sus hijos recién nacidos; estas madre se ocultan cuando están embarazadas para no ser lapidadas por prostitutas; unas lo consiguen, otras no. En nuestra visita la superiora nos trajo a un recién nacido de tres días que había sido encontrado en un cubo de basura. Al día siguiente supieron que la madre había sido lapidada por su propia familia…. El niño estaba muy débil a causa de la desnutrición de la madre y de las horas que paso solo: ignoro como esta el niño ahora, han pasado 14 meses.

                En la foto se ve a mi madre y yo jugando con unas niñas de  unos tres años allí, en Belem: hemos pasado del gozo en besar el lugar del nacimiento al horror de los santos inocentes.



domingo, 23 de diciembre de 2012

NAVIDAD, TIEMPO DE BULLICIO


La Navidad es siempre un tiempo de desconcierto: comidas, regalos, compras, amistades… Siempre de un lado para otros. Parece como si quisiéramos hacer lo que en  todo el año no hemos hecho.

            Las calles se llenan de luces, los escaparates de sus mejores productos… Nos empujan a ir de compras, a ir a la calle.

            Los cristianos tenemos un gran problema   ¿Cómo compaginar los “compromisos” con lo que de verdad importa? ¿nos dejamos llevar por el consumismo?.

            Creo que la clave esta en saber ver las cosas en clave cristiana: si tenemos comida procurar ser fermento; si tenemos que hacer regalos, que sea con cariño; las llamadas que sean para renovar la amistad…

            Si en la familia ha habido tensiones durante el año, que estas fechas sean en momento de reconciliación.

            No nos podemos quedar en lo externo: fiestas reuniones, regalos. Todo eso ensombrece lo que de verdad importa.

domingo, 16 de diciembre de 2012

María es el primer Sagrario




El primer sagrario de Jesús ha sido el vientre de su Madre, cuántas palabras de amor se hablarían en ese silencio de intimidad, con qué ternura se habrá hecho María adoradora del Gran Misterio, del Verbo Eterno 

que en sus entrañas había establecido su morada con la Encarnación.

María anhelaba que el mundo por fin viera la Luz, esperaba con gozo el feliz momento de la noche sagrada, la primera hora santa, aquella en que expondría en sus brazos a su Hijo Amado que se había hecho Carne y Sangre por nosotros para salvarnos

Ayúdanos María a ser como tú sagrarios del Amor, que en cada Eucaristía podamos vivir la adoración profunda en donde el Corazón de Dios y el nuestro se hacen uno solo en la santa comunión.
(Sacado de facebook)

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Bendición del arbol de Navidad



“La costumbre de colocar en los hogares  cristianos un árbol adornado durante las fiestas de Navidad, es recomendable , ya que este árbol puede recordar a los fieles que Cristo , nacido por nosotros en Belen, es el verdadero Arbol de la vida. Ärbol del que fue separado el hombre a causa del pesado de Adán.
La bendición de este árbol lo hará, ordinariamente, el padre o la madre al iniciar las fiestasd de Navidad y en ella conviene que participen todos los miembros de la familia”.
(Bendicional, nn1272-1274)


Todos los presentes, santiguandose, dicen :
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espiritu Santo. Amen.

El padre de familia dice :
Bendito sea Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales. En el cielo, en Cristo.
R) Bendito sea el Señor por los siglos.

Uno de los presentes lee el siguiente texto de la Sagrada Escritura.:
Escuchemos con atención la lectura del profeta Isaías (Is 60, 13)
“Vendrá a ti, Jerusalén, el orgullo del Libano, con el ciprés y el abeto y el pino, para adornar el lugar de mi santuario y ennoblecer mi estado”.

Luego el padre de familia, con las manos juntas, dice la Oración de bendición.
Oremos.
Bendito seas Señor y Padre nuestro, que nos concedes recordar con fe en estos días de Navidad los mistewrios del nacimiento del Señor Jesús.
Concedenos, a quienes hemos adornado este árbol y lo hemos embelecido con luces, con la ilusión de celebrar la navidad, que podemos recibir también a la luz de los ejemplos de la vida plena de tu Hijo y ser enriquecidos con las virtudes que resplendecen en su santa infancia.
Gloria a Él por los siglos.
R) Amén.

Al final, todos los presentes, santiguandose, dicen :
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espiritu Santo. Amén.

martes, 4 de diciembre de 2012

Bendición del Belém navideño familiar


"Es laudable la costumbre de instalar en las casas un 'belén' o 'naci­miento', que recuerda y ayuda a vivir el misterio de la Navidad. Para dar más sentido religioso o para significar su inauguración puede hacerse un rito de bendición, que signifique el comienzo de las
solemnes fiestas navideñas".                                  (Bendicional, nn. 1243-1244)

Reunida la familia, el padre o la madre de la misma dice:
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
 R/ Amén.

Durante estos días contemplaremos asiduamente en nuestro hogar este pesebre y meditaremos el gran amor del Hijo de Dios, que ha querido habitar con nosotros. Pidamos, pues, a Dios que el pesebre colocado en nuestro hogar avive en noso­tros la fe cristiana y nos ayude a celebrar más intensamente estas fiestas de Navidad.

Uno de los miembros de la familia lee un texto de la sagrada Escritura.

Escuchad ahora, hermanos, las palabras del santo Evangelio según san Lucas (Le 2, 4-7a)
En aquellos días, José, que era de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, para inscribirse con su esposa María, que estaba encinta. Y mientras estaban allí le llegó el tiempo del parto, y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre. Palabra del Señor.

PRECES
Ahora que nos hemos reunido toda la familia para iniciar las fiestas de Navidad, dirijamos nuestra oración a Cristo, Hijo de Dios, que quiso ser también hijo de una familia humana; digá­mosle: Por tu nacimiento, Señor, protege a esta familia.
Oh Cristo, por el misterio de tu sumisión a María y a José enséñanos el respeto y la obediencia a quienes dirigen esta familia.
Tú, que amaste y fuiste amado por tus padres, afianza a nues­tra familia en el amor y la concordia.
Tú, que estuviste siempre atento a las cosas de tu Padre, haz que en nuestra familia Dios sea honorificado.
Tú, que has dado parte de tu gloria a María y a José, admite a nuestros familiares, que otros años celebraban las fiestas de Navidad con nosotros, en tu familia eterna.

ORACIÓN DE BENDICIÓN
Señor Dios, Padre nuestro,
que tanto amaste al mundo
que nos entregaste a tu Hijo único nacido de María la Virgen, dígnate bendecir este nacimiento
y a la comunidad cristiana que está aquí presente, para que las imágenes de este Belén ayuden a profundizar en la fe a los adultos y a los niños. Te lo pedirnos por Jesús, tu Hijo amado, que vive y reina por los siglos de los siglos.
R/ Amén.
Cristo, el Señor, que se ha aparecido en la tierra y ha querido convivir con los hombres nos bendiga y nos guarde en su amor.
R/ Amén.

lunes, 26 de noviembre de 2012

ESTAS NAVIDADES REGALA MISAS


            Muchas veces no se sabe que regalar por navidades; vamos de un sitio a otro, sin rumbo. Vamos a mercadillos benéficos con el doble objetivo de aportar unos euros a una institución sin animo de lucro, y a las vez comprar algo simpático a nuestros seres queridos y eso esta muy bien.

            Pero hay otras maneras de regalar, incluso a nuestros seres queridos que ya no están con nosotros: regalando una Misa por las personas que más queremos. Todos sabemos los beneficios espirituales, y más aún si es un difunto.

            Cada Misa “vale” 8 euros que va destinada a la Iglesia Necesitada, precio ridículo para los dones que se derraman pero, a la vez, tan necesario para el sostenimiento de nuestra Iglesia. La persona a la que va destinada recibirá una postal electrónica de felicitación. Solamente debes hacer click en la dirección de abajo, y seguir las instrucciones…



jueves, 22 de diciembre de 2011

Arca de la Nueva Alianza

Muchas veces me he preguntado que significaba en las letania "Arca de la Nueva Alianza", y quiero compartir con vosotros una pequeña reflexión, ahora que estamos a algunos días de la Navidad.

El arca de la Alianza era la Caja donde estaba las Tablas de la Ley dada a Moises por Yavée, esta estaba en el Templo de Jerusalem, puesta en el sancta santorum o lugar más sagrado del tabernaculo. Este lugar nadie podia acceder nadamas que el sumo sacerdote

Pues bien, la Virgen Maria durante nueve meses es el Arca de la Nueva Alianza, el vientre fue, es y será el arca donde esta nuestro Salvador. Solo Dios pudo encarnase en el seno virginal de María

miércoles, 30 de noviembre de 2011

LAS LUCES QUE CIEGAN EL ALMA


Queridos hermanos.

En estos días nuestras calles se llenan de luces y color, el ambiente navideño nos empuja a la calle, hacer compras, comer, y un largo sinfín.
Nosotros, los cristianos, preparamos la cuna en nuestros corazones para posar sobre el al Mesías.
Os deseo un feliz Adviento; que las luces de la Navidad no nos ensombrezca el deseo de preparar dignamente el gran acontecimiento.
            FELIZ ADVIENTO