🌊 Sonido del mar para acompañar la lectura:

domingo, 28 de abril de 2013

Una sociedad hipócrita.


El mes pasado nació el hijo de una familiar amiga nuestra; nació prematuro, seismesino; estuvo a punto de morir, con tubos por todo su cuerpecito; los médicos se desvivieron por salvarlo. Ahora esta mejor dentro de la gravedad, pero lo que no se sabe aún es las secuelas que va a tener; todo hace pensar que va a tener una parálisis cerebral. La medicina avanza a pasos de gigante, e incluso se opera un feto en el vientre de su madre.

Pero lo que es un enigma, por lo menos para mí, es porque salvan a unos niños, y a otros no: ¿Cuál es la vara de medir? Pues este niño va a tener una discapacidad. A veces oímos en las noticias que han rescatado a  niños de la basura: todos nos echamos las manos a la cabeza. Pero… ¿Qué hacen con los niños abortados? ¿tiene más valor un niño abandonado por su madre que un niño quemado con sal en el vientre de su madre? Solo hay una diferencia: el primero llora, pero el segundo no lo han dejado llorar

La sociedad nos dejamos anestesiar con argumentos ya trasnochados: Hay que pensar cada uno con nuestra cabeza, y no dejarse influir: Un niño sindrome de down tiene el mismo derecho que este niño que ha nacido con problemas.

lunes, 22 de abril de 2013

Estemos a la escucha


Ese mismo día, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo llamado Emaus, situado a unos diez kilómetros de Jerusalén. En el camino hablaban sobre lo que había ocurrido. Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos. Pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran. El les dijo: « ¿Qué comentaban por el camino?». Ellos se detuvieron, con el semblante triste, y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: « ¡Tú eres el único forastero en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!».  «¿Qué cosa?», les preguntó. Ellos respondieron: «Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo, y cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que fuera él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que sucedieron estas cosas. Es verdad que algunas mujeres que están con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al sepulcro  y al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendo que se les había aparecido unos ángeles, asegurándoles que él está vivo. Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y encontraron todo como las mujeres habían dicho. Pero a él no lo vieron». Jesús les dijo: « ¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas! ¿No será necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar en su gloria?» Y comenzando por Moisés y continuando en todas las Escrituras lo que se refería a él. Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le insistieron: «Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba». El entró y se quedó con ellos. Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio. Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo conocieron, pero él había desaparecido de su vista. Y se decían: « ¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?». En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los Once y a los demás que estaban con ellos, y estos les dijeron: «Es verdad, ¡el Señor ha resucitado y se apareció a Simón!». (Lc 24, 13-34)

Dos de los discípulos durante el camino hacia Emaus  iban comentando entre ellos lo sucedido. Me imagino que iban recordando a Maestro; sus enseñanzas, las vivencias que tuvieron con él, y el final trágico: su muerte en la cruz. Alguna vez nosotros caemos en el pesimismo y no vemos más allá. Sin embargo Jesús nos aseguró que en donde haya dos o más reunidos en su nombre, allí estaría  él; y efectivamente: Jesús se les apareció pero no lo reconocieron. A nosotros también nos pasa: estamos tan metidos en nuestros problemas del día a día que cuando rezamos nos escuchamos a nosotros mismos y no dejamos que él nos hable.

Primero Jesús dejo que le contaran lo sucedido; nos escucha nuestros problemas, para después hablar. Les explico que decía de él las escrituras: estuvieron en actitud de escucha abandonando sus pesimismos, sus desilusiones; solo entonces le reconocieron.

Nosotros debemos orar igual: cuando le hayamos contado nuestros problemas, ilusiones, proyectos… debemos estar a la escucha, buscar la sintonía… y dejarle que nos hable, nos diga que es lo que quiere de nosotros.

lunes, 15 de abril de 2013

Leyenda de Simón el Zelote

10 leyendas e imagenes de santos raras e inusuales 9 

Simón el Zelote era uno de los doce discípulos. El anteriormente había sido un hombre violento pero había sido transformado por Jesús. No se conoce mucho de su vida luego de la muerte de Jesús, pero se cree que el viajo muy lejos predicando el evangelio. La leyenda cuenta que el fue martirizado en la Mesopotamia al ser colgado boca abajo y serruchado hasta la muerte longitudinalmente. El es a menudo descrito sosteniendo el hacha por ser el objeto de su martirio.



martes, 9 de abril de 2013

UN REFUGIO PARA NIÑOS Y FAMILIAS



     Las últimas semanas (a fecha de cierre de esta edición), han sido muy duras para la población de Siria y, concretamente, en Da­masco, donde se han producido explosiones y duros encuentros entre el Ejército y los rebeldes

      Una de las explosiones se produjo cerca del centro Don Bosco de Damasco y "el centro ha sufrido algunos daños. Por suerte, no había niños ni jóvenes", explican los misioneros salesianos, que permanecen al lado de la población. Fue un susto muy grande para la comunidad, pero no pasó nada. "Después comenzaron a llegar familias, niños y jóvenes asustados. El centro juvenil se ha convertido en su mejor refugio en todos los sentidos", añaden los misioneros. Las historias que llegan a los misioneros son terri­bles. Por ejemplo, un joven permaneció sólo en su casa durante dos días debido a los combates. "La experiencia fue muy dura para él y su familia. Estuvieron refugiados en el centro por algu­nos días por el miedo", cuentan los misioneros. Como esa, son muchas las familias que están sufriendo en Siria, en un conflicto que dura ya más de dos años.
Misiones Salesiana Abril - 2013


viernes, 5 de abril de 2013

LEYENDA DE LA SANTA CRUZ



   Tras la invasión de los turcos los sitios Sagrados fueron aniquilados, solo perduró la tradición popular. En el año 1099 con el llamamiento del Papa Urbano II la primera cruzada reconquistaron Jerusalén.

   Años más tarde se encontraron cientos de cruces en los alrededores del Gólgota no pudiendo saberse cuál de las cruces fue la de Jesús: Imposible.

   Hubo una reunión para ver si podían saber, por lo menos aproximadamente el lugar exacto de la crucifixión; se  encontró una grieta producida por un seísmo: efectivamente en los evangelios se dice que hubo un terremoto en el momento de la muerte, -actualmente se puede ver-; pero ¿y la cruz?

   La leyenda dice que se encontraron muchas cruces en el lugar, y se acordó de poner todas las cruces en fila, y pasar un muerto por todas ellas; y eso hicieron, y al pasar por una de ellas resucito el cadáver.

Una de las muchas trozos de la cruz esta en Jerusalén, en la primera estación del vía crucis; tuve el honor de tener el reliquiario entre mis manos.



sábado, 30 de marzo de 2013

Domingo de Resurrección




Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro. De pronto, se produjo un gran temblor de tierra: el Ángel del Señor bajó del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella. Su aspecto era como el de un relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos. El Ángel dijo a las mujeres: «No teman, yo sé que ustedes buscan a Jesús, el Crucificado. No está aquí, porque ha resucitado como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde estaba, y vayan en seguida a decir a sus discípulos: «Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea: allí lo verán». Esto es lo que tenía que decirles». Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los discípulos.  De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: «Alégrense». Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de él. Y Jesús les dijo: «No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán». (Mt 28.1-10)

¡ALELUYA, ALELUYA, EL SEÑOR HA RESUCITADO!

Hoy la Iglesia está de fiesta, la gran fiesta: la Resurrección.

Muchos se preguntaran ¿Qué foto es esa? Otros se dirán “¡se ha vuelto loco! Poner el Santo Sepulcro  hoy, precisamente hoy.”. Nada de eso; los que hemos tenido la dicha de entrar, nos hemos llevado la sorpresa de que está totalmente vacío: no hay sepulcro, ni tumba: no hay nada, ¡ha resucitado!. En mi modesta opinión en vez de llamarse Santo Sepulcro, debería llamarse Iglesia de la Resurrección; no es lugar de tristeza sino de alegría, la mayor alegría del mundo: de allí partió para abrirnos el Cielo ¿hay mayor dicha?

¡ALELUYA, ALELUYA, EL SEÑOR HA RESUCITADO!

lunes, 25 de marzo de 2013

LA BELLA LEYENDA DE LA VIRGEN DE LA AMARGURA

La Virgen de la Amargura que se venera en la típica ermita enclavada en la calle Mármoles, Málaga (España) es conocida por todos, con el nombre de "La Zamarrilla" y es que esta Virgen tiene una leyenda que de boca en boca y de generación en generación, va pasando por cuantos malagueños la conocen y veneran. La leyenda de la Stma. Virgen de la Amargura hace que el pueblo la crea tan ciertamente, que al relatarla vive plenamente la misma.

Pero es que la leyenda tiene tanto sabor y es de tal belleza que quien la escucha se siente emocionado lo mismo que el que la cuenta.

Pasemos a relatar la susodicha leyenda. Allá por los años de 1700 existía un célebre bandolero a quien llamaban "Zamarrilla", el cual por sus fechorías era constantemente perseguido por la justicia. Una noche en que conversaba a través de una típica reja, cuajada de macetas y rosales, con una mocita del barrio de la Trinidad, que era su novia, fue avisado que le seguían de cerca para apresarle. Al despedirse la novia de ojos negros arranca una rosa blanca y se la entrega al bandido, este huye, corre, no encuentra donde esconderse y en su continua huida encuentra abierta una Ermita existente en la entrada del camino de Antequera, en cuyo altar mayor se daba culto a la Virgen de la Amargura, busca y rebusca por toda ella el sitio apropiado para esconderse, la ermita es pequeña y no encuentra el sitio apropiado y al sentir muy próximo los pasos de sus perseguidores, sube al camarín de la Stma. Virgen y se refugia bajo su manto.

La justicia entra en busca del bandolero, pero no lo encuentra, cuando todo es silencio, sale "Zamarrilla" de debajo del manto y dirigiendo sus ojos hacia los de la Stma. Virgen, quiere ofrecerle algo y como aún conserva en sus manos la rosa blanca, la lleva hacia el pecho de la Señora, para prenderlo en él, no tiene con que hacerlo y lo hace con el puñal que llevaba.

Va a salir de la Ermita libre de los que le perseguían, pero instintivamente se vuelve para mirar nuevamente hacia el rostro de la Virgen, observando con gran estupor que aquella rosa blanca, que había colocado en su pecho, se había vuelto de un color intensamente grana, brotando de los pétalos la sangre más pura que jamás vieron sus ojos.

No puede seguir retrocede y sube al camarín de la Virgen y al observar el milagro cae de rodillas a los pies de la Señora, con sus manos cubre su rostro y llora amargamente su vida pasada y se arrepiente de cuantos pecados cometió.

Sale por fin de la Ermita y entonces sigue hacia Antequera pidiendo ingresar en un convento de monjes franciscanos allí va a pasar el resto de sus días, pero antes de que su vida termine no deja un sólo Jueves Santo, de venir a ofrendar a la Señora una rosa roja. Un Jueves Santo cuando venía a cumplir la promesa de ofrenda a la Virgen de la Amargura, unos malhechores le salen al camino con ánimo de robarle las limosnas que tenía recaudadas para el convento, lo apuñalan y al caer en tierra la rosa roja que llevaba entre sus manos, vuelve a convertirse en blanca, indicándole que su vida ascética le ha servido para purificar su alma.

Esta leyenda la que da lugar a que la Virgen de la Amargura, sea conocida más popularmente por la Virgen de Zamarrilla.

(Copiado de un opúsculo)