Esta mañana me he encontrado por la calle con un viejo amigo. Nos hemos dado un abrazo sincero, de los de verdad. Mientras nos separábamos, quise recordarle su característico grito de guerra, pero iba con prisa. Se lo repetí dos veces y no llegó a entenderlo.
Una vez más me doy cuenta de que nuestros tiempos no son los tiempos que impone la sociedad actual, siempre acelerada y corriendo sin mirar a los lados.
Por cierto, su grito era "eseconi". Todavía no sé qué significa, pero me ha alegrado el día recordarlo.
🌊 Sonido del mar para acompañar la lectura:
viernes, 23 de octubre de 2026
Mis tiempos
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