🌊 Sonido del mar para acompañar la lectura:

lunes, 19 de octubre de 2026

Refugio de papa

Esta mañana estaba sentado tomando un café cuando entró una familia norteamericana: los padres y dos niños, uno de meses y otro de unos dos añitos. Fueron a la barra a pedir la comanda.

El mayorcito me miró y se puso serio. Enseguida le pidió a su papá que lo cogiese en sus brazos protectores, pero el padre, que estaba liado, no le hizo caso.

Cuando terminaron y pasaron por mi lado, el pequeño se escondió entre las piernas de su padre, mirándome con sus ojillos asustados.

Me dieron ganas de soltarle un beso al aire, pero no lo hice por temor a que llorase. Luego me sentí mal por no habérselo lanzado, por haberme quedado con ese gesto dentro. Pero pensándolo bien, entendí que frenarme fue también una forma de cuidarlo, respetando su miedo y su espacio para no asustarlo más.

Momentos como este me reafirman mi pasión por los niños.