馃寠 Sonido del mar para acompa帽ar la lectura:

lunes, 29 de octubre de 2012

Peregrinaci贸n a Lourdes


Recientemente mi madre y yo  estuvimos en peregrinaci贸n en Lourdes; fue maravilloso poder cerebrar Misa en  la gruta, ba帽arme, bendici贸n de los enfermos… cada uno lo vivimos a nuestra manera; el Esp铆ritu Santo nos gu铆a a cada uno por caminos totalmente diferente por eso no voy a escribir sobre mi. Tan solo dir茅 “ven y veras”. A lo mejor otra vez escribir茅 sobre ello.

            Desde hacia unos meses estaba triste por mi estado f铆sico, cada ves me cuesta mas andar, no puedo hacer cosas que hacia antes; y estoy viendo como envejece mi madre, esto me produce una frustraci贸n tremenda: querer y no poder; y al rev茅s, poder menos.

            En esto que surge la oportunidad de ir a Lourdes; lleve esto en mi “macuto” pensando ofrec茅rselo a Nuestra Se帽ora; y ¿Qu茅 me encuentro?

            Cientos y cientos de enfermos de toda clase redonde谩ndome, queriendome decir: “amino, ¿te crees que eres el 煤nico?”. Si hay comuni贸n de los Santos, pienso que hay otra clase de comuni贸n, la de sostenerse mutualmente: otro aspecto de la catolicidad de nuestra Iglesia.

            Han pasado algunas semanas y podido ver un peque帽o milagro: el que se lo pod铆a constantemente: La confianza, que es la tercera divisa de mi divisa de vida ORA LUCHA CONF脥A.

            Le ruego a Dios recordar estos d铆as vividos cuando los 谩nimos se vengan abajo.


martes, 23 de octubre de 2012

Estado Mundial de la Infancia 2012



           El informe de UNICEF, Estado Mundial de la Infancia 2012, “ni帽as y ni帽os en un mundo urbano” analiza los problemas relacionados con el cumplimiento de los derechos de la infancia en los entornos urbanos.
            En la actualidad, m谩s de la mitad de la poblaci贸n mundial, incluido m谩s de 1.000 millones de ni帽os y ni帽as, vive en grandes y peque帽as ciudades.
            Muchos de ellos disfrutan de las ventajas que ofrece la vida urbana, como la educaci贸n, los servicios m茅dicos y las instalaciones recreativas. Sin embargo, son innumerables los que carecen de servicios  esenciales como la electricidad, agua salubre y atenci贸n sanitaria, a pesar de tenerlos cerca. En lugar de asistir a la escuela, un inmenso n煤mero de ni帽os se ve obligado a trabajar en condiciones de peligro y explotaci贸n. A menudo, afrontan constantemente la amenaza del desalojo, pese a vivir en condiciones verdaderamente deplorables: en viviendas destartaladas y en asentamientos superpoblados, altamente vulnerables a los desastres.
            En el estudio, se analiza el grado de cumplimiento de derechos fundamentales de la infancia en el medio urbano: la salud, la educaci贸n o la protecci贸n no siempre est谩n garantizadas en entornos de abundancia y facilidad de acceso como son las ciudades. Adem谩s, el informe estudia problemas t铆picamente urbanos, como la situaci贸n de los menores que migran solos hacia las ciudades, las crisis econ贸micas, el impacto de los desastres naturales o la delincuencia. Por 煤ltimo, en el informe se plantean propuestas para lograr construir ciudades apropiadas para la infancia, mediante el compromiso y acci贸n conjunta de los distintos actores implicados en la gesti贸n de las ciudades.



s谩bado, 13 de octubre de 2012

Mi carro me lo robaron



Un d铆a invit茅 a Rafael, un amigo, a unos churros cerca de casa. Salimos a la calle y cuando est谩bamos a medio camino me pregunto como andaba mas r谩pido, si con el andador o cogido del brazo, le respond铆 que cogido; entonces me dijo que esperase mientras volv铆a a casa para dejar el andador: eso hicimos. Mientra tanto uno de la calle, soy mas conocido que el Tati, me pregunto que hacia all铆 sin mi andador, no s茅 porque acorde la canci贸n de Manolo Escobar “Mi carro me lo robaron”, le dije que me lo robaron: “hijo de p.”, hay que ser cab... para eso… ,en esto mi amigo regreso, y viendo la situaci贸n sigui贸 el juego (es de los m铆os, bromista) “aqu铆 vengo para darle el brazo” “hay cada cerdo para quitar a un discapacitado esto…” Se arm贸 un revuelo “voy a llamar a la polic铆a” dijo otro, “voy a traer el andador de mi hermana” dijo un tercero. Ante la situaci贸n nos fuimos corriendo a tomar los churros. Cuando est谩bamos all铆 nos destornill谩bamos de risa “¡mira si aparece ahora la polic铆a!”. Todav铆a preguntan si apareci贸.

viernes, 5 de octubre de 2012

Ayuda al Magreb



            Evangelio y su relaci贸n personal con Dios. Sucede tambi茅n que algunos musulmanes piden que recen por ellos, por sus familias y por pa铆s. La peque帽as comunidad cristiana del Magreb sabe que las semillas sembradas en el desierto (del S谩hara) producen buenos frutos por parte del Esp铆ritu Santo.  Una gran ense帽anza para todos nosotros, en una Espa帽a que vive como si Dios no existiera.

            Con el despertar de un fundamentalismo isl谩mico que toma a los cristianos como victimas propiciatorias, en la llamada Primavera  脕rabe, estas minor铆as cristianas se enfrentan a la posibilidad de desaparecer. Ante el silencio del mundo occidental secularizado y ante esta situaci贸n de claro peligro de desaparici贸n, se hace mas necesario nuestro auxilio de nuestros hermanos del Magreb. ¿Contamos contigo?

viernes, 28 de septiembre de 2012

El viejo samurai


            Cerca de Tokio viv铆a un gran samurai, ya anciano, que se dedicaba a ense帽ar a los j贸venes. A pesar de su edad corr铆 la leyenda que todav铆a era capaz de derrotar a cualquier adversario. Cierta tarde, un guerrero conocido por su falta de escr煤pulos apareci贸 por all铆. Era f谩moso por utilizar la t茅cnica de la provocaci贸n: esperaba a que su adversario hiciera el primer movimiento y, dotado de una inteligencia privilegiada para reparar en los errores cometidos, contaatacaba con velocidad fulminante. El joven e impaciente guerrero jam谩s hab铆a perdido una lucha. Conoc铆a la reputaci贸n del samurai y fue hasta all铆 para derrotarlo y aumentar su fama.

            Todos los estudiantes se manifestaron en contra de la idea, pero el viejo acept贸 el desaf铆o. Juntos, todos se dirigieron a la plaza de la ciudad el joven empez贸 a insultar al anciano maestro. Arrojo algunas piedras en su direcci贸n, le escupi贸 en la cara, le grit贸 todos los insultos conocidos ofendiendo incluso a sus ancestros.

Durante horas hizo todo para provocarlo, pero el viejo permaneci贸 impasible. Al final de la tarde, sinti茅ndose ya exhausto y humillado, el impetuoso guerrero se retir贸. Desilusionados por el hecho de que el maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, los alumnos le preguntaron: ¿c贸mo pudiste maestro, soportar tanta indignidad?, ¿por qu茅 no usaste tu espada a煤n sabiendo que no podr铆as perder la lucha, en vez de mostrarte cobarde delante de todos nosotros?.

El anciano samurai respondi贸: Si alguien llega hasta ustedes con un regalo y ustedes no aceptan, ¿a qui茅n pertenece el obsequio?. A quien intent贸 entregarlo, respondi贸 uno de los alumnos. Lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos dijo el maestro. Cuando no se aceptan, contin煤an perteneciendo a quien los llevaba consigo. 

“La blanda respuesta quita la ira, m谩s la palabra 谩spera sube el furor” Proverbio 15, 1
“El que tarda en airarse es grande de entendimiento; mas el impaciente de esp铆ritu enaltece la necedad” Proverbio 14, 29

Ecos de Africa sep / oct 2012

martes, 25 de septiembre de 2012

ORA LUCHA CONF脥A (3)


3. LUCHA

     Vamos a ver lo que pasa por la mente de Juan: en primer lugar le da pereza, pues es muy "pesado" el comprometerse, mejor s茅 esta en casa, que en juicio, y lo segundo: tener que afrontar las molestias; Tener que ir, hablar ante el juez, contestar a preguntas poco claras, etc. Pues bien, es lo primero que nos hemos comprometido: A luchar con los ni帽os y j贸venes. No seria militante el que pudiera ir a su centro, se queda en casa viendo la tele. Seria un cara dura, recolector‑de‑titulitis para "ganarse" el Cielo; Y la segunda reacci贸n de Juan es dejarse llevar en su declaraci贸n por lo m谩s f谩cil, no diciendo lo que ocurri贸, sino lo que quieren que diga.

     Tenemos que superarnos a nosotros mismos, de hacernos violencia. Ver clara nuestra escala de valores, y donde ocupa nuestro apostolado. Hemos dicho un s铆 voluntario.

     ¡No! Tenemos que sacudir nuestra pereza, mi ego铆smo, y de vez en cuando tener presente las finalidades del MAC.

     1/ Vivir y predicar el evangelio, asumiendo las Bienaven­turanzas y los consejos evang茅licos: Sabemos que no llegamos a cumplirlo, pero ¿esa es raz贸n para dejar de lado, no revisarnos?, ¿Tenemos miedo?.

     2/ Dedicaci贸n a ni帽os y j贸venes m谩s pobres: pero ¿a qu茅 llamamos pobreza?, ¿Solo a lo referido al dinero?, y el ni帽o con SIDA o con c谩ncer, leucemicos, etc ¿los marginamos? (Visi贸n de campos de acci贸n mas all谩 de lo que hacemos).

     3/ Vivir la sencillez de esp铆ritu tomando a Mar铆a como modelo: ¿no es verdad que algunas veces tenemos el "tarro" comido?.

     4/ Encarn谩ndonos en los problemas de los dem谩s: ¿sabemos escuchar a los dem谩s?, ¿O despu茅s de escuchar un problema de un hermano nos olvidamos?.

     Tenemos que luchar en todos los sentidos: tanto en el interior, como en la acci贸n. No tiene sentido que nos quedemos parados, sin hacer nada,  con nuestros propios problemas, que, porque no, a veces gordos, nos achicamos y no sabemos salir de ellos, nuestro movimiento es de acci贸n, y esta acci贸n significa lucha.

     La lucha no es solamente de cara a los dem谩s, sino hacia nosotros mismo: contra el pecado, aqu铆 cada uno sabr谩 por donde tiene que ir; contra sus miserias, corregir nuestros defectos, con paciencia; Potenciar nuestras posibilidades, no cayendo en vanagloria, sino poni茅ndolo al servicio de los dem谩s.

     Pero la lucha no se trata de ponernos en candelero, decir "mas que yo, ninguno" y ense帽ar los m茅ritos. Se trata de luchar para estar al servicio de los dem谩s: mi Movimiento, mis compa帽eros del trabajo o de estudio, de mi vecina de abajo que es tan pesada; y con amor. Seria muy c贸modo ser cristiano cuando estamos en los salones o una reuni贸n de lo que sea, pero en donde se nos tiene que notar es en la calle, que sientan un "algo" especial, pero sobre todo en nuestro trabajo, que es en donde nos movemos mas horas diarias, all铆 es donde podemos lucha para que seamos luz entre las tinieblas. En los peque帽os detalle: el compa帽ero mas aislado, o el que tiene problemas, o acoger a uno nuevo.  Leemos 1 Co 13,4‑7 cambiando la palabra caridad por lucha.

     Tambi茅n se puede dar el caso que tengamos un trabajo contrario a nuestras inquietudes. Ej. Una trabajadora social que debe aconsejar algo de planificaci贸n familiar, se va a encontrar en casos de aborto o vasectom铆a, que para unos cristianos son cosas muy graves, o un camarero que descubre al due帽o vendiendo droga, y muchos casos en que nos debemos plantear si es licito seguir trabajando o no. Si es una cosa accidental o no la es, etc.

ORA LUCHA CONF脥A (4)

Viene de http://granodearena-m.blogspot.com.es/2012/09/ora-lucha-confia-3.html

4. CONF脥A

     Hemos visto a nuestro Juan como es testigo de un accidente de moto, ir a juicio y decir lo que ha visto; al regresar a casa esta contento porque sabe que ha hecho todo lo que he podido y tiene la conciencia tranquila.

     Es lo que tenemos que llegar a sentirnos cuando nos acostar­nos: de saber que hoy hemos hecho algo a favor del Reino, ¿y para que, si ma帽ana no lo veo?. Eso no importa: no estamos aqu铆 ver los frutos. Estamos para transmitir la buena nueva a los ni帽os y j贸venes y basta: que nos falla un ni帽o, pues seguro que vienen otros; y un equipo, no te preocupes, forma otro. Lo importantes son dos cosas: no desesperarse, y saber en que se ha fallado, si es que has fallado.

     Cuando Mar铆a se le apareci贸 un 谩ngel cuando estaba en oraci贸n se puso en manos de Se帽or: "h谩gase Tu voluntad". Nosotros no tenemos la confianza que tuvo Ella, pero si podemos imitarla: Si hemos dicho que si a una serie de "compromiso", pues si somos consecuentes con ello, tendremos que decir que no a la comodidad, por ejemplo, nos hemos de confiar a nuestro Movimiento y ponernos a su servicio, no importa si lo veo o no. ¿Acaso Mar铆a sabia lo que implicaba ser la Madre del Salvador?.

     La confianza implica una obediencia, pues si no obedecemos ello quiere decir que pensamos que se equivoca, entonces ya no confiamos. Si obedecemos al movimiento y a la Iglesia es signo que estaremos en sus manos. Cuando cantamos que queremos se arcilla entre sus manos, decimos "h谩gase en mi tu voluntad".

     Tambi茅n hay que confiar en nuestras cualidades, no te achiques, ya que Dios nos a puesto unos talentos a nuestra disposici贸n. Y no que hay que desaprovecharlos, no debemos. Pero algunos no sepamos llevar nuestros talentos... Como hemos dicho antes, pongamos nuestra persona, aunque creamos que sirvamos para nada, a nuestro movimiento que seguro que tienen una funci贸n para nosotros.

     Tenemos que confiar en alguien que nos gu铆e, nos aconseje, y nos arrope cuando tenemos momentos de confusi贸n, no es bueno en quedarse aislado en momentos de vacilaci贸n. Nos ponemos en contacto con alguien que tengamos confianza y, por supuesto, tenga las ideas claras. Dif铆cilmente nos puede ayudar una persona de fuera del Movimiento en una cuesti贸n de 茅l.

     Una se帽al de la confianza es la alegr铆a, pues es un hombre despreocupado, capaz de transmitir optimismo ante las dificultades. Un cristiano que va por la vida intranquilo por causa de los bienes materiales, no puede dar un buen testimonio porque transmite inquietud por un segundo dios. Si bien Dios no quiere que seamos mendigos.     Hemos visto a nuestro Juan como es testigo de un accidente de moto, ir a juicio y decir lo que ha visto; al regresar a casa esta contento porque sabe que ha hecho todo lo que he podido y tiene la conciencia tranquila.

     Es lo que tenemos que llegar a sentirnos cuando nos acostar­nos: de saber que hoy hemos hecho algo a favor del Reino, ¿y para que, si ma帽ana no lo veo?. Eso no importa: no estamos aqu铆 ver los frutos. Estamos para transmitir la buena nueva a los ni帽os y j贸venes y basta: que nos falla un ni帽o, pues seguro que vienen otros; y un equipo, no te preocupes, forma otro. Lo importantes son dos cosas: no desesperarse, y saber en que se ha fallado, si es que has fallado.

     Cuando Mar铆a se le apareci贸 un 谩ngel cuando estaba en oraci贸n se puso en manos de Se帽or: "h谩gase Tu voluntad". Nosotros no tenemos la confianza que tuvo Ella, pero si podemos imitarla: Si hemos dicho que si a una serie de "compromiso", pues si somos consecuentes con ello, tendremos que decir que no a la comodidad, por ejemplo, nos hemos de confiar a nuestro Movimiento y ponernos a su servicio, no importa si lo veo o no. ¿Acaso Mar铆a sabia lo que implicaba ser la Madre del Salvador?.

     La confianza implica una obediencia, pues si no obedecemos ello quiere decir que pensamos que se equivoca, entonces ya no confiamos. Si obedecemos al movimiento y a la Iglesia es signo que estaremos en sus manos. Cuando cantamos que queremos se arcilla entre sus manos, decimos "h谩gase en mi tu voluntad".

     Tambi茅n hay que confiar en nuestras cualidades, no te achiques, ya que Dios nos a puesto unos talentos a nuestra disposici贸n. Y no que hay que desaprovecharlos, no debemos. Pero algunos no sepamos llevar nuestros talentos... Como hemos dicho antes, pongamos nuestra persona, aunque creamos que sirvamos para nada, a nuestro movimiento que seguro que tienen una funci贸n para nosotros.

     Tenemos que confiar en alguien que nos gu铆e, nos aconseje, y nos arrope cuando tenemos momentos de confusi贸n, no es bueno en quedarse aislado en momentos de vacilaci贸n. Nos ponemos en contacto con alguien que tengamos confianza y, por supuesto, tenga las ideas claras. Dif铆cilmente nos puede ayudar una persona de fuera del Movimiento en una cuesti贸n de 茅l.

     Una se帽al de la confianza es la alegr铆a, pues es un hombre despreocupado, capaz de transmitir optimismo ante las dificultades. Un cristiano que va por la vida intranquilo por causa de los bienes materiales, no puede dar un buen testimonio porque transmite inquietud por un segundo dios. Si bien Dios no quiere que seamos mendigos.