🌊 Sonido del mar para acompañar la lectura:

viernes, 17 de enero de 2014

BAUTISMO, LA VIÑA Y LOS SARMIENTOS


Del santo Evangelio según san Juan 15, 1-8


«Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado. Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis. La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos.

Palabra del Señor; te albamos Señor

Nosotros, lo sarmiento, tenemos que estar unidos a la vid, Dios, sino nos podará y nos arrojara al fuego eterno

En la lectura se dice que tenemos que permanecer en la vid ¿Qué significa esto? ¿Cuando nos hemos unido a la vid? La respuesta, sin duda, es cuando nos hemos bautizado.

En el bautismo nos unge con el óleo, nos dignifica haciéndonos hijos de Dios, la verdadera vid. Nosotros solos no podemos ser Hijos, no podemos ser sarmientos ya que sin el bautismo, o la savia de la vid no podemos ser hijos suyos

Es a nosotros de permanecer en la vid, no secándonos; manteniéndonos firmes el nuestra fe.

Para que la savia penetre en nosotros tenemos que estar en constante comunicación con la vid, es decir, Dios. Para ello tenemos que orar, vida de sacramentos para más tarde darnos a los demás, como en mi movimiento se dice: encarnarnos en el otro transmitiendo la Buena Noticia.

Uno puede hacer obras buenas, pero sin fe no vale nada, son los filántropos: las uvas tienen buena apariencia pero están secas por dentro. No e puede transmitir lo que no se tiene: viene el viñador y corta el sarmiento..



lunes, 13 de enero de 2014

LA VOCACION DE UN MISIONERO PERUANO

Mi vocación misionera nació cuando estaba en el prenoviciado salesiano en Perú, gracias a la proyección de un vídeo sobre el salesiano Luis Bolla y su misión entre los indígenas achuar de la Amazonia peruana. Me tocó el corazón y no pude sacar de mi mente el deseo de ir algún día a trabajar en medio de los más necesitados. Durante el noviciado manifesté el deseo de ser enviado a la misión ad gentes al entonces Regional, que es nuestro actual Rector Mayor. El me dijo que debía terminar los estudios filosóficos para tener alguna respuesta respecto a mi deseo.
En el año 2001 me enviaron, ¡unto a cuatro misioneros, a fundar la primera comunidad salesiana en la Amazonia peruana para traba­jar entre los indígenas de siete tribus. Mi sueño se estaba haciendo realidad. Hice la mitad del tirocinio entre los indígenas y luego fui trasladado a Lima para trabajar entre los chicos de la calle. Des­pués de terminar la teología expresé nuevamente el deseo de ir a las misiones ad gentes, ad extra y en 2010 tuve la respuesta cuan­do estaba trabajando ya como sacerdote entre los indígenas de la amazonia.
El destino fue formar parte del Proyecto Europa. Fui enviado a Irlanda y después a Génova-Sampierdarena para trabajar en me­dio de los inmigrantes latinoamericanos. Encontré las dificultades del choque cultural: el idioma, las relaciones fraternas, la forma de ver el carisma salesiano desde un mundo secularizado y secularista, la dificultad de poder integrar fe y vida, etcétera, pero el Curso para los Nuevos Misioneros me fue muy útil porque se nos anticiparon todas las dificultades que podríamos encontrar.
Algunos me preguntan: "Necesitamos misioneros en Perú, ¿por qué ir como misionero entre los inmigrantes latinos en Europa?". Mi respuesta en este sentido es que una de las tareas principales de los primeros misioneros salesianos fue el encargarse de los mi­grantes italianos en América. Hoy mi primer trabajo es encargar­me de los migrantes latinos en Genova, que tanto han esperado la presencia de un sacerdote latinoamericano.
Sé que en mi país hay mucha pobreza y yo la he vivido, pero aquí también hay una necesidad enorme de los migrantes latinos de poder reencontrarse con su cultura, ser consolados y escuchados en estos tiempos de crisis en todos los niveles: económico, social, político, cultural y religioso. Por eso no me cansaré de dar gracias a Dios por conducir mi vida según sus deseos. ■

jueves, 9 de enero de 2014

LOS REYES MAGOS EN SU CONTEXTO HISTORICO

Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo». Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén. Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías.
 «En Belén de Judea, –le respondieron–, porque así está escrito por el Profeta: "Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel"».
Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella, los envió a Belén, diciéndoles: «Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje».

9 Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra. Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino. (Mt 2, 1-12)


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 Es un pasaje lleno de interrogantes, es quizás el más  misterioso, por lo menos a mí me lo parece.
En una primera lectura los llama sabios, y no reyes como decimos nosotros. El sabio en aquella época eran los astrónomos, y de hecho venían guiados por la estrella. No se dice que eran tres, sino le hicieron tres regalos: oro, signo de rey; incienso, sigo de divinidad;  y mirra, signo de humanidad.
He oído decir, pero solo es una interpretación que eran  tres como símbolo del mundo conocido hasta entonces: Europa, Asia y África, y por eso se representa a    Melchor, blanco, Gaspar, asiático, y Baltasar, negro.
¿Qué podemos decir de la estrella?   Nada, hoy la ciencia no tiene ninguna explicación;  es un cometa que pasó, lo suficientemente lento para poder guía a los sabios en camello a través del desiertos cientos de kilómetros; todos sabemos que los cometas duran como máximo uno días.
La explicación de los sabios a Herodes    de su presencia no puede ser más extraña: “ Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle. ¿de donde había sacado el convecimiento que la estrella los guiaría hasta en Niño Dios? la biblia no dice nada sobre la estrella. ¿algún otro puebla había recibido la Buena Noticia?.

En la Biblia se nos dice:  "Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel"».

domingo, 5 de enero de 2014

Tierra Santa adora al Príncipe de la Paz

Estos días, como cada año por la fiesta de la Epifanía, los cristianos de Tierra Santa celebran en Belén la visita de aquellos magos, que reconocieron y adoraron al Niño Dios. El 5 de enero, el Custodio de Tierra Santa –cabeza de los franciscanos que desde el siglo XII guardan los santos lugares-, se desplaza de Jerusalén a la gruta donde nació Jesús. Durante el trayecto, hace un
alto en el camino para saludar a las autoridades israelíes en el monasterio de Elías. A continuación,  atraviesa el muro y el check-point que separa Belén de Jerusalén y se dirige a la basílica de la Natividad, donde le reciben las autoridades palestinas y eclesiásticas del lugar. Durante la misa del 6 de enero, se muestra  la imagen de un Niño Jesús, Príncipe de la Paz, sentado en un trono junto al lugar exacto de la gruta donde nació. Después en el pesebre, se le entrega el oro, incienso y mirra en recuerdo de los presentes de los tres reyes magos. Al final de la ceremonia, los fieles besan y adoran al Niño Jesús.
 Ese Niño, Rey de los judíos, y Príncipe de la Paz, aguarda todavía hoy los regalos de todos aquellos que lo ignoran. No desea bienes o riquezas materiales, sino la conversión de sus corazones y la paz. Esa paz definitiva y duradera en la tierra que lo vio nacer, en su vecina y castigada Siria, y en el corazón de todos los hombres que ama el Señor.
El recuerdo de la Epifanía del Señor nos une hoy a tantos palestinos que, huidos de su país  como huyó Jesús, celebrarán esta fiesta lejos de su tierra; a tantos cristianos de Oriente Medio que han sido mártires en el siglo XXI; y a los nuevos inocentes, víctimas del aborto, cuyas vidas han sido truncadas, igual que las de los primogénitos que Herodes mandó matar por miedo a perder su poder. Hoy, junto a la gruta de Belén, una cripta con decenas de tumbas pequeñas mantiene viva la memoria de aquel infanticidio cruel.

La Epifanía y su recuerdo también nos llena de esperanza, porque aquellos reyes, distinguidos

entre sus iguales, supieron reconocer  y adorar con sus dones a Dios. Y porque desde entonces, la paz reina ya en los corazones de todos los hombres de buena voluntad. Aquellos que agradecidos por lo mucho o poco que tienen, lo comparten con los demásEstos días, como cada año por la fiesta de la Epifanía, los cristianos de Tierra Santa celebran en Belén la visita de aquellos magos, que reconocieron y adoraron al Niño Dios. El 5 de enero, el Custodio de Tierra Santa –cabeza de los franciscanos que desde el siglo XII guardan los santos lugares-, se desplaza de Jerusalén a la gruta donde nació Jesús. Durante el trayecto, hace un  alto en el camino para saludar a las autoridades israelíes en el monasterio de Elías. A continuación,  atraviesa el muro y el check-point que separa Belén de Jerusalén y se dirige a la basílica de la Natividad, donde le reciben las autoridades palestinas y eclesiásticas del lugar. Durante la misa del 6 de enero, se muestra  la imagen de un Niño Jesús, Príncipe de la Paz, sentado en un trono junto al lugar exacto de la gruta donde nació. Después en el pesebre, se le entrega el oro, incienso y mirra en recuerdo de los presentes de los tres reyes magos. Al final de la ceremonia, los fieles besan y adoran al Niño Jesús.
 Ese Niño, Rey de los judíos, y Príncipe de la Paz, aguarda todavía hoy los regalos de todos aquellos que lo ignoran. No desea bienes o riquezas materiales, sino la conversión de sus corazones y la paz. Esa paz definitiva y duradera en la tierra que lo vio nacer, en su vecina y castigada Siria, y en el corazón de todos los hombres que ama el Señor.
El recuerdo de la Epifanía del Señor nos une hoy a tantos palestinos que, huidos de su país  como huyó Jesús, celebrarán esta fiesta lejos de su tierra; a tantos cristianos de Oriente Medio que han sido mártires en el siglo XXI; y a los nuevos inocentes, víctimas del aborto, cuyas vidas han sido truncadas, igual que las de los primogénitos que Herodes mandó matar por miedo a perder su poder. Hoy, junto a la gruta de Belén, una cripta con decenas de tumbas pequeñas mantiene viva la memoria de aquel infanticidio cruel.

La Epifanía y su recuerdo también nos llena de esperanza, porque aquellos reyes, distinguidos
entre sus iguales, supieron reconocer  y adorar con sus dones a Dios. Y porque desde entonces, la paz reina ya en los corazones de todos los hombres de buena voluntad. Aquellos que agradecidos por lo mucho o poco que tienen, lo comparten con los demás.

Diosesis de Málaga

jueves, 2 de enero de 2014

La citara

Cada domingo, tras la proclamación del evangelio, la asamblea fija los ojos en el sacerdote y espera su palabra. Es la cruz del presbítero pues ¿cómo poner palabra a la Palabra de Dios? ¿Cuál debe ser el objetivo de la homi­lía?
Juan Sebastián Bach comienza su "Origen de la familia de los músicos Bach" de esta manera: "Veit Bach, un panadero que vivía en Hungría, fue obligado a abandonar este país por defender su fe. Tras haber convertido, en la medida que le fue posible, sus bienes en especies sonantes se fue a Alemania y en Turingia, encontró plena libertad para ejercitar su religión.
Se estableció en Vechmar, cerca de Toha, donde reemprendió su oficio. Le gustaba servirse de una pequeña cítara que llevaba al molino para tocar, mientras la rueda estaba en movimiento. ¡Admirable concierto! De este modo aprendió a llevar el compás exacto. Tal fue, aparentemente, el co­mienzo de la música de la familia Bach".
¿Cuál debe ser el objetivo de la homilía? Ayudar a que cada uno de los oyentes, comenzando por el predicador, aprenda a tocar la cítara de su vida al compás que marca Cristo que se nos da en la gratificante mesa de su palabra y su pan.

P. Lorenzo Oreyana

sábado, 28 de diciembre de 2013

«El lenguaje no verbal del papa Francisco denota tranquilidad, confianza y fe»

«El Papa Francisco es un comunicador nato. Si te paras a mirar la gestualidad de su cara y cómo mueve
las manos se nota que está entregándose a quienes le escuchan». Con estas palabras, el psicólogo
y experto en comunicación no verbal Daniel Blanco analiza la personalidad del papa Francisco
coincidiendo con la clausura del Año de la fe. Nacido en Mérida en la Nochebuena de 1970,
Blanco es padre de un hijo de dos años, músico en sus ratos libres y dirige en Málaga
el gabinete de psicología Comportarte.com, especializado en terapias del comportamiento


-¿Qué traducen los gestos del papa Francisco?
-
El papa Francisco es un comuni­cador nato. Si tú te paras a mirar la gestualidad de su cara y el mo­vimiento de sus manos se nota que está entregándose a quienes le' es­cuchan. Él es el emisor del mensa­je, el que trae el mensaje religioso, el que trae el mensaje católico, pero se está entregando a la persona que le escucha. Por eso dirige la mirada perfectamente al centro, por eso las manos las pone en una posición in­ferior. Cuando ponemos las manos en una posición inferior denota que estamos entregados a la persona que nos está escuchando. Si tú te fi­jas, en casi todas las apariciones del Papa, las manos están incluso por debajo del nivel de su cintura, y en el mejor de los casos, las manos se juntan; él está rogando que aquello que está diciendo sea comprendi­do, sea entendido, sea aceptado y sea de agrado.

-¿La clave está, por tanto, en que adopta una actitud secundaria, no protagonista?

-Él, en su actitud no verbal, se con­sidera papel secundario, no adopta un papel protagonista. En uno de los videos que hemos revisado hay una comparativa fantástica, sobre todo de! momento en el que es
proclamado Papa. Cuando el papa Francisco sale, no se pone en el borde del balcón, sino que se que­da sesenta centímetros por detrás, abre las manos y es un símbolo que dice: 'Aquí estoy, vamos a trabajar".

-Detengámonos en la sonrisa y en la mirada de Francisco. ¿Es­tán controladas o responden a la espontaneidad?

-Dentro del lenguaje no verbal hay una cosa que es el 'microgesto'. Es algo muy interesante de analizar. Son esos gestos minúsculos, pequeñitos, que hacemos de manera in­voluntaria y que no podemos con­trolar, porque nos salen solos: son reacciones nerviosas. Hay uno que me ha llamado especialmente la atención: y es que, cuando sonríe, lo hace de manera sincera. ¿Cómo sabemos que una persona fuerza la sonrisa? Por el movimiento de los pómulos. Cuando la sonrisa es forzada, el pómulo se queda en su sitio, no se eleva. Sin embargo, cuando la sonrisa es auténtica, el pómulo, de manera natural, se ele­va hacia arriba, como ocurre con el Papa.

-¿Y qué dicen los ojos del papa Francisco?

-El número de parpadeos que hace cuando muestra una reacción
casi siempre es un número pac La cuestión de los números pares o impares nos indica hacia qué lado del hemisferio cerebral estamos ha­ciendo referencia: al izquierdo o al derecho. Si hacemos referencia al lado izquierdo hacemos referencia a la parte lógica; si hacemos refe­rencia a la parte derecha estamos buscando la parte emocional. El casi siempre busca la parte emo­cional, por eso hace un número par de parpadeos. Por otra parte, cuando las personas están segu­ras, los movimientos oculares son estables, tranquilos, lentos y fijos. Fijémonos, por ejemplo, en el ví­deo del niño que "se coló" y llegó a la silla del Papa. Francisco cogió al niño y lo abrazó. Pero, además, cuando el Papa observó lo que pa­saba a su alrededor lo hizo con una mirada lenta, no rápida. ¿Por qué? Porque él estaba tranquilo. Confía en su equipo y en las personas que le rodean.

-¿Todos estos gestos, entonces, derivan en un sentimiento de confianza por parte de las perso­nas que le escuchan?

-El lenguaje no verbal del Papa Francisco denota tres palabras cla­ve: tranquilidad, confianza y fe.
Primera aparición del papa Francisco, el 13 de marzo de 2013. El Papa se quedó en un segundo plano y bajó la cabeza con humildad.
Un niño colombiano llegó hasta la silla del Papa en la Fiesta de la Familia del pasa­do mes de octubre. El Papa se mostró cariñoso y relaja­do en todo momento. Fran­cisco confía en su equipo.

domingo, 22 de diciembre de 2013

AYUDA URGENTE PARA FILIPINAS TRAS EL DEVASTADOR TIFÓN ‘HAIYAN'

Dentro de unos días, Navidades. Comeremos turrones, mazapanes... pero hay otras realidades mucho mas duras, pero no es por ello hay que ignorarlas. Hoy voy a hablaros del huracan de filipinas, pero podría hablaros de Africa y la masacre de nuestros hermanos, mártires por ser cristianos.

El pasado 8 de noviembre vientos de hasta 350 kilómetros por hora y olas como un fsunami devastaron especialmente la zona centro de Filipinas. La muerte y /o destrucción tomaron la isla de Leyte y desencadenaron la solidarídad internacional.

Los Salesianos están presentes en Filipinas desde 1951. En la actualidad trabajan en el país asiático 266 misioneros en 38 presencias, dedicados fundamentalmente a la educación y formación laboral de los niños, niñas y jóvenes más desfavorecidos. El paso del tifón por las obras salesianas se saldó con mínimos daños materiales. Los propios misioneros, acompañados de estudiantes, padres y profesores comenzaron a participar, en colaboración con las autoridades, en la ayuda a la población, manteniendo abiertos todos los centros, Las instalaciones que los Salesianos tienen en Cebú se convirtieron en un Centro Oficial de Ayuda en coordinación con la Unidad de Crisis Nacional para atender a las emergencias. En los primeros días tras la catástrofe se repartieron allí más de 30.000 /kits de ayuda a la población.

Misiones Salesianas nº 253