domingo, 13 de enero de 2013

Colegios católicos llenos de musulmanes.


En un país en el que no existe un sistema educativo como  lo conocemos nosotros en Occidente; en el que la tasa de alfabetización es inferior al 50 % de la población y en el que los católicos suponen una exigua minoría, la calidad de los colegios y escuela católicas sobresalen por encima de otros colegios privados y de las madrazas coránicas.
No en vano, lo graduados procedentes de los colegios misioneros y de las universidades católicas son los mejores  alumnos de Bangladesh, según los datos publicados a mitad del curso pasado.
En total, la Iglesia dirige 52 colegios de educación secundaria, 4 universidades, una escuela de magisterio y decenas de escuelas de  educación primaria por todo el país.
Una muestra de la calidad de la enseñanza católica es que la mayoría de sus alumnos son hijos de  musulmanes que prefieren pagar la formación de sus hijos en escuelas católicas.
Entre todos los centros educativos de la Iglesia, destacan los denominados hostels, complejos generalmente rurales que implementan las escuelas en régimen de internado con la iglesia y todo tipo de actividades parroquiales para los chicos.
El futuro de Bangladesh pasa por las escuelas, nos decía un sacerdote local, mientras miraba con los ojos llenos de esperanza a un puñado de críos que correteaban alegres en torno suyo, al pie de un altar de una iglesia en medio de la selva.
(Tomado de Iglesia necesitada)