viernes, 7 de octubre de 2016

El Pro Multis llega a España

El 17 de octubre de 2006 el Papa Benedicto XVI aprobaba un decreto por el que se establecía que en la parte de la Consagración, donde actualmente se dice la Sangre de Jesús “será derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados”; se dirá que “será derramada por vosotros y por muchos”; en vez de “por todos”; para así reflejar mejor el original en latín:  “HIC EST ENIM CALIX SÁNGUINIS MEI… QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUNDÉTUR IN REMISSIÓNEM PECCATÓRUM.”.
Tras la aprobación del decreto, el entonces prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos escribía a las Conferencias Episcopales para instarles a preparar al pueblo para adaptar el Canon de la Misa a las palabras originales en latín.
En España, el 21 de abril de 2010, la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal dio el visto bueno al texto en lengua española de la tercera edición del Misal Romano -que introducía la traducción de las palabras pro multis- y recibió la confirmación de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos el 8 de diciembre de 2015.
Finalmente, diez años después de la aprobación del decreto, el pro multis llegará a las celebraciones litúrgicas en España. La publicación de la IIIª edición oficial del Misal Romano en castellano hace efectivas y obligatorias para todo el ámbito jurisdiccional de la Conferencia Episcopal Española la inclusión del nombre de san José en las plegarias eucarísticas IIª, IIIª y IVª y la introducción de la traducción de las palabras “pro multis” (“por muchos”) que sustituye a la expresión “por todos los hombres” en la fórmula para la consagración durante la celebración de la Santa Misa.
Esta última modificación pretende, según informa la CEE, una mayor fidelidad a los textos originales del Nuevo Testamento (cf. Mt 26,28 y Mc 14,25) y a la tradición litúrgica de la Iglesia latina. En este sentido, explica la CEE, la expresión en uso no era realmente una traducción del texto sino una interpretación.
Por decreto del presidente de la Conferencia Episcopal Española esta edición del Misal entrará en vigor a partir de las misas vespertinas del domingo I de Cuaresma próximo -el sábado 4 de marzo de 2017-, y su uso será obligatorio a partir de ese momento en todas las misas que se celebren en lengua española en las diócesis de España.
En declaraciones exclusivas a INFOVATICANA, el cardenal Robert Sarah, actual prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, explicaba que esperaba que la Iglesia española introdujera el pro multis en 2017. ‘Espero que en 2017 España celebre la misa con el pro multis’, aseguró Sarah en conversación con INFOVATICANA.
La CEE ha pedido a los sacerdotes que reciban “con espíritu de generosa obediencia” esta modificación y la expliquen a los fieles mediante una oportuna catequesis. En este sentido, la CEE recuerda que las palabras del Señor hacen referencia también a “vosotros”, es decir, a los presentes, ampliándose después el alcance de la salvación al que aluden las palabras del Señor. El “por vosotros” se proyecta sobre el “muchos” de manera inmediata y, ciertamente, está abierto a “por todos los hombres”.
Entre los argumentos a favor de una interpretación más exacta de la fórmula tradicional pro multis se encuentra que en los evangelios sinópticos (Mt 26:28; Mc 14:24) se hace referencia específica a “muchos” por quienes el Señor ofrece el Sacrificio y es la expresión usada en los relatos de Institución de los evangelios: “Ésta es mi Sangre de la Alianza que se derrama por muchos” (Mc 14, 24)
Asimismo, el Rito Romano en latín siempre ha dicho pro multis y nunca pro omnibus en la consagración del cáliz. “Por muchos” es la fiel traducción de pro multis, mientras que “por todos” es más bien una explicación del tipo que pertenece propiamente a la catequesis.
En su carta a las conferencias episcopales en 2006, el prefecto de la Congregación para el Culto Divino explicaba que la expresión “por muchos” refleja “el hecho que esta salvación no ocurre en una forma mecánica sin la participación o voluntad propia de cada persona”. Es decir, no todos aprovechan los frutos de esta salvación que Cristo ofrece a todos, pues algunos pueden cerrarse a ella o pueden rechazarla.
INFOVATICANA.COM