martes, 10 de mayo de 2016

Santa María, Madre de Dios y Virgen Inmaculada.
Os elijo en este día por mi Reina, Abogada y Madre.
Propongo firmemente nunca abandonaros
ni hacer ni decir nada en contra vuestra
ni permitir que ninguno en mi presencia
falte al honor que os es debido;
os ruego me admitáis como hija vuestra,
me asistáis en todas mis acciones
y no me abandonéis en la hora de mi muerte. Amen

Santa María de la Purisima