viernes, 6 de febrero de 2015

Cuando tenía nueve años tuve un sueño

Juan Bosco, nacido en I Becchi, el 16 de agosto de 1815, con nueve años tuvo una experiencia que marcó toda su vida, un sueño que acompañó la que fue su misión entre los jóvenes más necesitados y, por consiguiente, el de la Congregación Salesiana. Este sueño, registrado como el sueño de los nueve años es descrito por el propio Don Bosco en sus memorias.

 Cuando tenía nueve años tuve un sueño... ¡Este sueño me acompañó a lo largo de toda mi vida!

 Me pareció estar en un lugar cerca de mi casa, era como un gran patio de juego de la escuela. Había muchos muchachos, algunos de ellos decían malas palabras. Yo me lancé hacia ellos golpeándoles con mis puños. Fue entonces cuando apareció un personaje que me dijo: «No con puños, sino con amabilidad vencerás a estos muchachos»

 Yo tenía sólo nueve años. ¿Quién me estaba pidiendo hacer algo imposible? Él me respondió: «Yo soy el Hijo de Aquélla a quien tu madre te enseñó a saludar tres veces al día. Mi nombre pregúntaselo a mi Madre». De repente apareció una mujer de majestuosa presencia. Yo estaba confundido. Él me llevó hacia Ella y me tomó de la mano. Me di cuenta de que todos los niños habían desaparecido y en su lugar vi todo tipo de animales: perros, gatos, osos, lobos... Ella me dijo: «Hazte humilde, fuerte y robusto… y lo que tú ves que sucede a estos animales, tú lo tendrás que hacer con mis hijos». Miré alrededor y vi que los animales salvajes se habían convertido en mansos corderos...

Yo no entendí nada… y pregunté a la Señora que me lo explicara... Ella me dijo: «A su tiempo lo comprenderás todo»

.Ese sueño que llevó a Don Bosco a dedicar su vida a los jóvenes más pobres de Turín, hoy, en el siglo XXI, se expresa en las palabras que el Rector Mayor nos dejaba en su Aguinaldo, un mensaje que se escucha y se vive en más de 130 países: