lunes, 29 de octubre de 2012

Peregrinación a Lourdes


Recientemente mi madre y yo  estuvimos en peregrinación en Lourdes; fue maravilloso poder cerebrar Misa en  la gruta, bañarme, bendición de los enfermos… cada uno lo vivimos a nuestra manera; el Espíritu Santo nos guía a cada uno por caminos totalmente diferente por eso no voy a escribir sobre mi. Tan solo diré “ven y veras”. A lo mejor otra vez escribiré sobre ello.

            Desde hacia unos meses estaba triste por mi estado físico, cada ves me cuesta mas andar, no puedo hacer cosas que hacia antes; y estoy viendo como envejece mi madre, esto me produce una frustración tremenda: querer y no poder; y al revés, poder menos.

            En esto que surge la oportunidad de ir a Lourdes; lleve esto en mi “macuto” pensando ofrecérselo a Nuestra Señora; y ¿Qué me encuentro?

            Cientos y cientos de enfermos de toda clase redondeándome, queriendome decir: “amino, ¿te crees que eres el único?”. Si hay comunión de los Santos, pienso que hay otra clase de comunión, la de sostenerse mutualmente: otro aspecto de la catolicidad de nuestra Iglesia.

            Han pasado algunas semanas y podido ver un pequeño milagro: el que se lo podía constantemente: La confianza, que es la tercera divisa de mi divisa de vida ORA LUCHA CONFÍA.

            Le ruego a Dios recordar estos días vividos cuando los ánimos se vengan abajo.