martes, 1 de marzo de 2016

Es preciso este silencio, este recogimiento,
este olvido de todo lo creado
en medio de cual Dios establece el en alma su reinado
y forma en ella el espiritu interior.
Si esta vida interior es nula, se tendrá celo,
buenas intenciones, mucho trabajo,
pero los frutos serán nulos.

 Beato Carlos de Foucauld