martes, 2 de febrero de 2016

Experimentos con los embriones humanos

El Reino Unido ha autorizado este lunes la modificación genética de embriones humanos. Por primera vez, el regulador científico de un país occidental permite que se reescriba el código genético en embriones vivos que procederán de almacenes de seres humanos de empresas de fertilidad artificial. Una vez utilizadas como cobayas, las vidas humanas serán desechadas. 
El experimento será dirigido por la bióloga Kathy Niakan para el Instituto de investigación Francisc Crick. Se persigue, oficialmente, “una mejor comprensión de los genes clave para que un embrión se desarrolle con éxito”. Y se aplicaría –dicen– en la prevención de abortos naturales. 
Solo China, un país no regulado por supervisores de conducta en su actividad científica, ha llevado a cabo experimentos de modificación genética con embriones humanos. La autoridad británica de Fertilidad que acaba de autorizar el ensayo ha puesto a China como ejemplo de avance en este campo.
El experimento autorizado por el Reino Unido es un punto de no retorno hacia un futuro de granjas humanas. Gran Bretaña ha decidido jugar un papel pionero en esa distopía atroz. Ya, en su día, autorizó un fallido experimento para clonar seres humanos en óvulos de vaca. 
Aunque las voces que advierten de las graves implicaciones éticas de este paso son muchas y muy autorizadas entre la Comunidad Científica, el regulador ha hecho caso omiso de todas y ha preferido marcar un nuevo hito en el progreso hacia una eugenesia del siglo XXI que, como escribió este lunesWesley J. Smith en su comentario para The National Review, será una modalidad “tan opresiva y anti-humana como en su versión original”.
[Con información de BBC y The National Review, en inglés, y de Actuall]