viernes, 9 de octubre de 2015

Caso Andrea: la menor muere de inanición en el hospital

Padecía una enfermedad neurodegenerativa irreversible y los médicos le retiraron la alimentación artificial

Por Redacción

Madrid, 09 de octubre de 2015 (ZENIT.org)

Andrea, la niña de doce años que padecía una enfermedad neurodegenerativa irreversible, ha fallecido este viernes en el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), donde permanecía ingresada bajo sedación.

El deceso de la pequeña se ha producido después de que el lunes el centro hospitalario accediese a retirar la alimentación artificial como pedían sus padres para que tuviera una “muerte digna”.

Esta decisión llegó después de que los progenitores acudieran a la justicia pidiendo que se adelantara la muerte de la niña, que no estaba conectada a máquina alguna. Fue el Juzgado de primera instancia número 6 de Santiago de Compostela el que se hizo cargo del caso, pidiendo información al Complejo Hospitalario Universitario de Santiago y al Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga) sobre el estado de la pequeña.

El servicio de Pediatría del hospital, que seguía alimentando a Andrea, había basado sus decisiones en la respuesta recibida a través de un auto previo del mismo juzgado, emitido en el mes de julio, y al considerar que no suponía “obstinación ni sobreesfuerzo terapéutico”.

Por su parte, el abogado de la familia había presentado una solicitud de suspensión del tratamiento médico que estaba recibiendo la paciente debido a la “extrema gravedad” de su situación clínica y a la “absoluta irreversibilidad” de su dolencia. “La vida de Andrea durante todos estos años no ha sido nada fácil y consideramos que con esta medida su futuro pueda ser un poco más dulce y fácil”, decía el letrado.

No fue necesario esperar a la decisión judicial --aunque sí hubo intermediación del juez correspondiente-- ya que las partes, padres y médicos, llegaron a un acuerdo. El hospital flexibilizó su postura y aceptó dejar de alimentar a la niña y aumentar su sedación para “facilitarle la muerte”.
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