sábado, 6 de junio de 2015

Aun cuando te sientas arrebatado en éxtasis
veinticuatro veces al día
y no tuviera veinticuatro distracciones
en el rezo de un Ave María,
si yo fuera tan humilde o mortificado como tú,
no cambiaría mis distracciones involuntarías
por todos tus éxtasis sin merito.

San Claudio de la Colomberíere