martes, 10 de junio de 2014

¿POR QUÉ TENGO QUE IR A LA IGLESIA?


Un asiduo asistente a la Iglesia le escribió al editor de un periódico queján­dose que no tenía sentido ir a la Iglesia todos los domingos.
"He ido durante 30 años", escribía, "y durante ese tiempo habré escuchado 3.000 sermones.
Pero juro por mi vida que no recuerdo ni uno sólo de ellos. Por eso pienso que estoy perdiendo mi tiempo, y los sacerdotes también dando sermones".
Así empezó una controversia en la columna de "Cartas al Editor", para deleite del mismo editor.
La misma que continuó por varias semanas hasta que alguien escribió lo siguiente:
"Ya llevo casado 30 años. Durante todo ese tiempo mi esposa debe haber preparado 32.000 comidas, y juro por mi vida que no me acuerdo ni de un solo menú. Pero sí sé esto: Todas me alimentaron y me dieron la fuerza que necesi­taba para hacer mi trabajo. Si mi esposa no me las hubiera preparado, estaría físicamente muerto al día de hoy. ¡De la misma manera, si no hubiese ido a la Iglesia para alimentarme, estaría espiritualmente muerto en la actualidad!".
Cuando estás desorientado y sin saber qué hacer: ¡DIOS tiene siempre algo para ti!
La Fe ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible. ¡Gracias a DIOS por nuestro alimento material y espiritual!

(Anónimo)