domingo, 26 de enero de 2014

PADECIO BAJO EL PODER DE PONCIO PILATOS, FUE CRUCIFICADO, MUERTO Y SEPULTADO.

Toda la vida de Cristo es una oblación libre al Padre para dar cumplimiento a su designio de salvación. Él da «su vida como rescate por muchos» (Mc 10, 45), y así reconcilia a toda la humanidad con Dios. Su sufrimiento y su muerte manifiestan cómo su humanidad fue el instrumento libre y perfecto del Amor divino, que quiere la salvación de todos los hombres. (Compendio 119)