miércoles, 29 de enero de 2014

DESDE ALLI HA DE VENIR A JUZGAR A VIVOS Y A MUERTOS.

Como Señor del cosmos y de la historia, Cabeza de su Iglesia, Cristo glorificado permanece misteriosamente en la tierra, donde su Reino está ya presente, como germen y comienzo, en la Iglesia. Un día volverá en gloria, pero no sabemos el momento. Por esto, vivimos vigilantes, pidiendo: «¡Ven, Señor Jesús!» (Ap 22, 20). (Compendio 133)