domingo, 15 de diciembre de 2013

La piscina

Un joven que fue criado como ateo
estaba entrenando para salto monumental a nivel olímpico.

La única influencia religiosa
que recibió en su vida
le llego a través de
un amigo cristiano.

El deportista no presto mayor atención a su amigo, aunque lo escuchaba con
frecuencia cuando hablaba de ello.
Una noche, fue a la piscina de la universidad a la que pertenecía.

Las luces estaban todas apagadas,
pero como la noche estaba clara
y la luna brillaba,
había suficiente luz para practicar.

El joven se subió al trampolín mas alto
y cuando volvió la espalda
listo para saltar a la piscina,
al filo de la rampa, extendió sus brazos
y vio su propia sombra en la pared.

El joven quedó impresionado,
ya que la sombra de su cuerpo
tenia la forma exacta de una cruz.

En lugar de saltar,
sin saber el porque,
se arrodillo y finalmente le pidió
a DIOS que entrara en su vida.
Mientras el joven permanecía quieto,
el personal de limpieza ingresó
y encendió las luces;
HABÍAN VACIADO LA PISCINA
PARA REPARARLA.
Esta es la prueba mas simple
que DIOS existe.