lunes, 2 de septiembre de 2013

El pan nuestro de cada día

"Danos hoy nuestro pan de cada día". Jesús, que es buen pedagogo, debió querer corregir nuestra tendencia a escaparnos nostálgicamente hacia el pasado o ansiosamente hacia el futuro. Por eso nos coge de la mano y tira de nosotros hacia el presente, cuando nuestros pies se paran en el ayer o corren tratando de atrapar el mañana. Es aquí y ahora, es en el hoy y el cada día donde se esconde el secreto de la vida, parece que quiere decirnos. Porque es una grave tentación el considerar como provisional cualquier situación que vivimos porque pensamos, equivocadamente, que aún están por llegar las circunstancias, las personas o los acontecimientos que van a permitirnos, por fin, vivir plenamente la vida. Y mientras, se nos va pasando esa vida y no nos damos cuenta de que en ese pan (tan corriente, tan sin importancia, tan insignificante), y en ese hoy (tan trivial, tan igual en apariencia a ayer y a mañana), es donde nos aguardan la vida y el don del Padre.


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