viernes, 17 de mayo de 2013

¡Que se escapa el locooo!


Antes la asociación de parálisis donde trabajaba estaba situada en un edificio anexo del Hospital Civil, y al lado estaba una unidad de residencia de psiquiatría. Un día a la hora de salir mis compañeros y yo nos marchábamos cuando oí a un hombre que gritaba: ¡que se escapa el loco!”. Todos nos paramos para ver que pasaba: para nuestra sorpresa y regocijo el loco era yo... imagínate las risas de todos y el bochorno que tuvo que pasar aquel hombre.