martes, 5 de febrero de 2013

¡Todo el mundo de pie!


Estábamos en clase solos y, como es lógico, formábamos una escandalera tremenda -imaginaos a 30 adolescentes solos-, de pronto abre la puerta una profesora y ve el panorama: “¿pasa aquí? Todo el mundo castigado de pie”, no era como ahora que pueden hacer lo que les da la gana; nos pusimos de pie y nos quedamos firmes delante de las mesas. No sé cuanto tiempo paso, de pronto me dijo que me sentara y le dije que no, que si mis compañeros no podían yo tampoco. No sé lo que debió pasar por su cabeza pero el caso que recuerdo que me miro incrédula, y dijo: “en atención a Miguel sentaos y poneros a estudiar”.