sábado, 23 de febrero de 2013

Escoltado por dos policías


     El otro día cuando regrese de la reunión de mi comunidad con un amigo en su coche veníamos hablando de nuestras cosas, como no me comprendía detuvo unos minutos para escucharme mejor, y después reanudo la marcha hasta mi casa. Delante del portal  había un sitio mas chico que su coche, a pesar de ello nos aparcamos dejando el coche dejándolo mal; era de noche y poca circulación.

    Salimos del coche y abrimos el  portal cuando un coche de policía nos vio  y paro para multar; mi amigo le explicó que tenía que acompañarme hasta el ascensor, uno de los policías le dijo que espejase la via pública y que siguiera su camino, a lo cual mi amigo de comunidad obedeció; y entre los dos policías me llevaron al ascensor, subieron y esperaron a que me meta en mi casa.

    Si no hubiese parado el coche para entender lo que le estaba diciendo en el camino, le habría puesto la multa porque ya estaríamos llamado el ascensor y despidiéndonos:  las casualidades no existen y era de justicia que no lo multasen. Dios mira por nosotros.