sábado, 1 de septiembre de 2012

¡Al ladrón!



Saliendo del portal de mi casa hay un cajero automático exterior, es decir, en la acera.
Un día ví a una chica de unos 20 años, era joven, estaba sacando dinero, y pasé con mi andador ya camino del portal. No debió verme, estaba tan en sus cosas… Pase por detrás suya, y derepente sintió a alguien “raro” cerca de ella. La pobre se llevo un susto… dio un salto, pensó que era un maleante; al verme le dije que se tranquilizase, solo pasaba; cuando se dio cuenta de la situación se sonrió. Pasé sonriendo y me dijo perdón ¿perdón de que? Pero no iba a pararme, ella estaba con el dinero. Pasé y me metí en el portal.