martes, 14 de agosto de 2012

El granjero


Un día fuimos a un vivero; es inmenso, quizás el mas grade de Málaga. Por allí habían puesto un decorado de una granja: una era, unos pollos, un burro… delante había un banco donde sentarse, y allí esperé a la familia. Estaba distraído viendo como la gente pasaba y hacían sus compras. De pronto paso un niño fijándose en la granja, y le dice a su madre: “mama, mama, el que esta sentado es el granjero, pero… ¡se mueve muy raro!   La  madre no sabia donde meterse, yo le hice señas que eran cosas de niños…