miércoles, 18 de julio de 2012

El robot



Una Navidad cuando no utilizaba el andador, estaba en el Corte Ingles; estaba lleno de gente y andaba con cuidado para no atropellar a nadie, iba solo por el departamento de juguetes, ¡imaginaros! De pronto aparece de la nada un niño de 6 añitos: se me planta delante, casi me tira, y me dice con toda su inocencia: “Oiga usted, ¿usted es un robot de verdad?” a esto su madre se da cuenta, y lo quita del medio, se va. Y allí estoy, muerto de risa, solo, en medio de la gente que me mira no sabiendo porque me reía. Yo pesando lo que dirían de mi: “el pobre, riendo delante del muñeco”. Claro, mientra mas lo pensaba, mas me reía; hasta que poco a poco me controlé. ¿Os imagináis lo que hice cuando llegué a casa?