domingo, 9 de octubre de 2011

(8). HISTORIA DE UNA FE.

Desde pequeño sentía la llamada; tengo unos padres que me han transmitido la Fe; íbamos a Misa en familia, mi madre nos explicaba lo que hacia el sacerdote, íbamos a confesar con mi madre, ella también se confesaba con lo cual nos daba el testimonio cuando nos llego la edad rebelde, en fin… una familia cristiana.

A los 11 o 12 años decía que iba hace sacerdote; indudablemente sentía Su llamada aunque todavía infantil. A los 14 15 (en la adolescencia) fui a un grupo cristiano de minusválidos y enfermos, pero lo deje, me aburrí, eran personas mayores, con sus problemas, y todos se quejaban y no actuaban: necesitaba mas aire

Después intente varias cosas, incluso montar mi propio grupo; y acabe en un Movimiento juvenil en la que estuve unos 3 años allí, pero ese tampoco era mi sitio. Pero allí me enamoré del ambiente cristiano juvenil. Sentía el mono

Una vez que fuimos a Misa en San Pedro, vimos un grupo de jóvenes cantado y preguntamos. Y allí sigo, desde hace unos 27 años. Estoy en una Comunidad (22 años llevamos) del movimiento MAC, nos dedicamos a los niños y jóvenes de las barriadas marginales: me volví a enamorar hasta hoy.
www.movimientomac.es

Hace unos años navegando por Internet descubrí la pagina de Lolo, un periodista discapacido http://www.amigosdelolo.com/ que me  hizo bien, me hizo reflexionar sobre el valor entre oración y del apostolado.

Hace 2 años fui con mi madre a Tierra Santa en una peregrinación … Alli, aparte de conocer los sitios donde paso la vida de Jesús, hice un descubrimiento, quizás el mayor: el valor de mi testimonio, antes sabia que lo daba pero no era conciente.

Ahora sé que tengo que testimoniar, tengo la obligación y la responsabilidad frente a los demás.   Por eso estoy escribiendo capítulos de mi vida, para que sea luz para alguien.